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Ford cierra 14 fábricas y despide al 25% de su plantilla en América del Norte

El ajuste de la producción a su cuota de mercado puede afectar a 30.000 empleados

Ford, el tercer fabricante de coches del mundo, presentó ayer un drástico plan de ajuste por el que eliminará entre 25.000 y 30.000 empleados en su división de América del Norte hasta 2012, el equivalente al 25% de su plantilla. Cerrará un total de 14 plantas, la mitad de ellas de ensamblaje. Es la tercera ola de despidos masiva que anuncia Ford en los últimos cuatro años y con la que trata de ajustar la producción a su cuota de mercado actual y recuperar la rentabilidad en 2008. El objetivo final es hacer de Ford una compañía más pequeña y flexible, pero sobre todo rentable.

El gigante automovilísitico cerró 2005 con unas pérdidas de 1.600 millones de dólares en América del Norte. Los anteriores planes de ajustes se han mostrado insuficientes para cambiar esta tendencia. En 2002, Ford presentó un primer reajuste por el que despidió a 35.000 empleados. El año pasado se le sumaron 4.000 despidos en puestos administrativos. Y ayer, volvía a poner sobre la mesa la eliminación de entre 25.000 y 30.000 contratos entre 2006 y 2012.

Ford cuenta en la actualidad con un plantilla de 122.800 empleados en EE UU, Canadá y México y tiene un importante problema de competitividad en el área. Sus 41 factorías (18 de ensamblaje y 23 de componentes) operan al 79% de la capacidad de utilización, siete puntos porcentuales menos que en 2004.

Sus rivales asiáticas producen al máximo de su capacidad. Toyota lo hace al 111%, mientras que Honda y Nissan riden al 97% y los otros dos gigantes de Detroit también operan mejor que Ford. Chrysler lo hace al 93% y General Motors al 87%. "Si no operas al 100%, estás perdido", señala David Cole, del Center for Automotive Research.

Para reducir capacidad, Ford opta por cerrar 14 plantas de producción, de las que siete son de ensamblaje. Se trata de las factorías más viejas o donde la falta de flexibilidad es mayor. El plan menciona, de momento, las factorías de St. Louis, Atlanta y Wixom (Michigan), Batavia (Ohio) y Windsor Casting (Ontario, Canadá), que dejarán de operar en 2008.

Las plantas restantes se anunciarán a final de año porque están en fase de negociación, aunque se baraja como posibles las de St. Paul (Minnesota), Kansas City (Missouri) y Cuathlan (México). Ford espera reducir así la capacidad de producción un 26% para 2008, el equivalente a 1,2 millones de vehículos sobre un total de 4,5 millones.

El plan de ajuste le permitirá ahorrar hasta 6.000 millones anuales a partir de 2010. Pero las amputaciones no son suficientes. Ford lleva 10 años perdiendo cuota de mercado en su división norteamericana. El año pasado se matricularon 2,9 millones de coches de las marcas controladas por Ford en esta región, lo que representa una cuota de mercado del 17,4%, frente al 18,3% de 2004 y el 24% de 1990.

Los analistas advierten de que esa cuota de mercado puede reducirse al 15% en 2008. "El mercado se está fragmentando rápidamente", dijo el presidente ejecutivo del grupo, Bill Ford, refiriéndose al peso de nuevas marcas competidoras importadas, "por eso tenemos que actuar para proteger nuestras marcas (Ford, Lincoln y Mercury), ser innovadores y crear una estructura de negocio que nos permita competir, y ganar, en esta era de competencia global". "Estamos haciendo sacrificios dolorosos para proteger el legado de Ford y asegurar su futuro", remachó.

La ejecutiva de Ford quiere aprovechar este drástico plan de ajuste para introducir un cambio en el diseño, seguridad e innovación tecnológica, para atender la demanda de los estadounidenses. La compañía anunció el lanzamiento de nuevas versiones de coches híbridos, de los que espera ensamblar 250.000 vehículos hasta 2010. Ford sigue así los pasos dados por GM, que a final del año pasado elevó a 30.000 los despidos en América del Norte y anunció el cierre de una decena de plantas.

Ford ha querido presentar el plan de reestructuración el mismo día que sus resultados de 2005. El año pasado ganó 2.000 millones de dólares (unos 1.600 millones de euros), frente a los 3.500 millones de 2004, aunque su división de automóviles perdió 1.018 millones de dólares. Los ingresos globales, entre tanto, subieron a 178.100 millones.

El cuarto trimestre fue mejor de lo esperado ya que el beneficio neto subió un 19%, hasta los 124 millones de dólares, gracias a los recortes de gasto, a una mayor rentabilidad en el segmento de vehículos de lujo y a los beneficios en Europa, Asia y Latinoamérica.

El panorama en la división norteamericana fue muy distinto ya que cerró 2005 con unas pérdidas de 1.600 millones de dólares, a pesar de que en el último trimestre del año moderó la caída, con unas pérdidas de 143 millones, frente a los 470 millones del último cuarto de 2004. La ejecutiva espera cerrar esté año en rojo y empezar a salir de las pérdidas en 2007, para ser rentable un año después.

La reacción de la Bolsa no se hizo esperar y los títulos de Ford subieron ayer un 6%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 2006