Columna
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Mutis

El PA se ha ido de la ponencia para la reforma del Estatuto de Andalucía porque sospecha que las negociaciones con Cataluña discriminen gravemente a Andalucía. El PA abrió la puerta y el PP aprovechó la ocasión para cumplir su deseo de hacer lo mismo. Arenas nunca ha creído que fuera necesaria la reforma y acaba de ver el cielo abierto, para reafirmarse en su idea de pararlo todo, hasta que se sepa en qué queda el Estatuto catalán. Es posible que el PA se haya visto sorprendido por el oportunismo del PP y no esté demasiado feliz con la foto que resulta y en la que aparecen los dos junto juntos, abandonando los trabajos de la ponencia. Los andalucistas intentan, en un curioso y acaso melancólico bucle, hacer creer que estamos en un escenario igual al del 28-F y el PP, cuyo líder, Javier Arenas, ya había apuntado por ahí, se une al discurso acusando los dos al PSOE de estar negociando en Cataluña contra Andalucía. Ése es el discurso, pero cabría la posibilidad de que la realidad dejara en evidencia otro escenario, en el que se viera que igual que el 28-F fue una gesta del pueblo andaluz, liderado principalmente por el PSOE y por lo que hoy es IU y entonces era PCE, con un apoyo algo tibio del entonces PSA y el rechazo absoluto de la derecha, ahora, es otra vez la izquierda, PSOE e IU, quienes están dispuestos a seguir con las negociaciones y llevar a cabo la reforma, independientemente del oportunismo de la derecha del PP y de la algo suicida decisión del PA. Amenazan los andalucistas con sacar a la gente a la calle, para que Andalucía, si lo es Cataluña, sea también definida como nación en el Estatuto. Acaso estén cometiendo un error de cálculo porque es posible que no fueran muchos los andaluces que estarían dispuestos a movilizarse, como en aquel cierto 28-F, por algo más bien incierto y tan intangible como postizo, en el sentimiento de los andaluces. Al PA le siguió, en el abandono de la ponencia, un PP que tan pronto ha querido hacer creer que estaba por participar como, con los hechos, demostraba no querer hacerlo. Mientras tomaba la puerta de salida, el portavoz popular en la ponencia, Antonio Sanz, hizo el último gesto grandilocuente y aseguró que había llegado el momento de decir: "Basta, al ataque a Andalucía". Dicho lo cual, hizo mutis por el foro.

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