Las grandes potencias aumentan la presión para llevar a Irán ante la ONU
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -China, EE UU, Francia, Reino Unido y Rusia- decidieron ayer aumentar gradualmente la presión para demostrar a Irán que tiene mucho que perder por haber reanudado sus actividades nucleares sin el visto bueno internacional. Reunidas en Londres con representantes de la UE y de Alemania, las cinco potencias pidieron al Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) que se congregue en su sede de Viena los próximos 2 y 3 de febrero para estudiar el caso iraní y, si lo considera conveniente, enviarlo al Consejo de Seguridad, que podría adoptar sanciones contra el régimen de Teherán.
En Moscú, el presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que Irán aún está a tiempo de aceptar la propuesta de enriquecer uranio en territorio ruso y eludir así el castigo de la ONU. "Hay que trabajar con mucho cuidado para evitar pasos bruscos equivocados", dijo Putin.


























































