Ruiz-Gallardón da luz verde al futuro Museo de Colecciones Reales

El Ayuntamiento modificará el plan general de la capital para que comiencen las obras

Ocho años después de que el Gobierno decidiera crear un Museo de Colecciones Reales, y tras más de seis años de parálisis por el enfrentamiento de los arquitectos en los tribunales, el recinto para albergar los riquísimos fondos de Patrimonio Nacional podría comenzar a tomar forma este otoño. El gobierno municipal, presidido por Alberto Ruiz-Gallardón, acordó ayer iniciar la tramitación urbanística para cambiar de uso dos parcelas y posibilitar así que el Gobierno central levante el complejo en la espalda de la catedral de La Almudena, con vistas al Campo del Moro. Las colecciones de la Corona incluyen cientos de tapices, carruajes del siglo XVI y objetos de platería, porcelana y cristal.

"Madrid va a contar con un nuevo gran museo, que albergará la colección de arte asociado a la Corona más rica de todas las monarquías europeas", afirmó Ruiz-Gallardón en conferencia de prensa. El alcalde subrayó que el proyecto es del Gobierno central y que sólo él puede fijar plazos de ejecución, pero agregó que los trámites para modificar el planeamiento urbanístico -que dependen del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid- podrían estar concluidos "en seis u ocho meses". "A partir de ahí [es decir, en otoño de 2006], Patrimonio Nacional podría iniciar las obras de construcción", dijo.

Un portavoz de Patrimonio se limitó a indicar que "el proyecto lleva mucho tiempo parado" y que aún no hay fecha prevista de inicio de las obras.

El Consejo de Ministros aprobó hace ya siete meses, en su reunión del pasado 17 de junio, autorizar la "ejecución del proyecto de obras del Museo de Colecciones Reales, en Madrid". Pero sólo ahora el Ayuntamiento ha dado luz verde a un trámite previo imprescindible: cambiar el Plan General de Ordenación Urbana para calificar como "equipamiento singular cultural" la parcela elegida para ubicar el museo.

El terreno ocupa 10.700 metros cuadrados en el desnivel que hay a la espalda de la catedral de La Almudena, junto a los jardines del Campo del Moro. Allí se levantará un edificio rectangular de tres plantas, con amplias salas comunicadas por rampas y una gran fachada con pórtico, según el proyecto de los arquitectos Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla, que ganaron el concurso de ideas en 2002.

La primera planta albergaría la joya de las colecciones reales: los tapices -que superan los 3.000 ejemplares pero se expondrían en turnos de unos 80- y piezas de arte sacro y textil; en la segunda planta podrían contemplarse obras de pintura, orfebrería y artes decorativas (relojes, abanicos, fotografías de época, porcelana, cristal...); la última estaría dedicada a los carruajes de los siglos XVI y XVII.

Seis años parado

La idea inicial, cuando el museo fue planeado hace ocho años, consistía en crear un recinto subterráneo, bajo la plaza de la Armería y la catedral de La Almudena, en una zona que conserva importantes ruinas de la muralla árabe. Patrimonio Nacional aseguró que las ruinas serían protegidas y quedarían integradas en el museo, y con ese planteamiento se convocó el primer concurso de ideas, ganado en noviembre de 1999 por el estudio de arquitectos de los hermanos Cano Lasso. El inicio de las obras se anunció para 2000, y el presupuesto se fijó en unos 60 millones de euros.

Pero el proyecto quedó empantanado meses después, cuando un arquitecto que no había sido seleccionado en aquel concurso, Antonio Vázquez de Castro, recurrió el fallo del jurado y logró que los tribunales le dieran la razón. En febrero de 2002, la Audiencia Nacional obligó a repetir el concurso, fallado por segunda vez en noviembre de ese año. Los ganadores fueron Emilio Tuñón y Luis Moreno.

"Como se interrumpa otra vez el Museo de las Colecciones Reales ya no se hace, y lo sentiremos todos. Hay que pedir a los arquitectos que se dejen de batallitas", afirmó entonces el duque de San Carlos, a la sazón presidente de Patrimonio Nacional. Y es que la idea de crear un recinto donde mostrar los fondos de Patrimonio que no caben en otros museos surgió durante la Segunda República, y volvió a plantearse, sin llegar a cuajar, en 1950, 1980 y 1992.

Tuñón y Moreno explicaron en febrero de 2003 que el edificio estaría finalmente en cota baja -en el desnivel junto al Campo del Moro- "pero no enterrado", y aventuraron que las obras podrían comenzar a mediados de 2004. Ahora el penúltimo plazo lo ha calculado el alcalde Ruiz-Gallardón: para otoño de 2006.

El terreno que ocupará el museo se come una pequeña zona verde de uso público; para compensar esa pérdida, el Ayuntamiento reconvertirá en zona verde la franja de suelo, también propiedad de Patrimonio, que separa el Palacio Real de los Jardines de Sabatini.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS