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Reportaje:UN PLAN PARA EL 'CORAZÓN' DE LA CIUDAD

Un centro con menos oficinas y más vivienda habitada

Las asociaciones vecinales piden a Gallardón que actúe con "coraje" para expropiar pisos vacíos y rehabilitar los distritos céntricos

La rehabilitación del centro, haciendo "auténticas operaciones de cirugía" para crear 40.000 nuevas viviendas, fue una de las principales promesas electorales de Alberto Ruiz-Gallardón. Pero, hasta la fecha, su gobierno sólo ha iniciado actuaciones puntuales sobre unos cuantos edificios ruinosos. Ahora, dos años y medio después de llegar Ruiz-Gallardón a la alcaldía, el consejero de Economía y Participación Ciudadana, Miguel Ángel Villanueva, ha pedido a la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM), integrada por 230 asociaciones, que elabore un informe, que no será vinculante, con sus propuestas para acometer la remodelación integral de la "almendra central": los distritos de Centro, Arganzuela, Retiro, Salamanca y Chamberí.

El resultado son 190 páginas en las que las asociaciones vecinales exponen su diagnóstico -el centro tiene demasiadas oficinas y pocos equipamientos públicos, el 16% de las viviendas está en mal estado mientras los dueños de otros 60.000 pisos los mantienen vacíos- y lanzan propuestas: crear polígonos de oficinas en las afueras, debatir alternativas al ocio nocturno, utilizar edificios administrativos para alojar polideportivos o bibliotecas, y, sobre todo, acometer la expropiación urgente de los inmuebles en ruina cuyos propietarios los "dejan morir" para especular con el suelo. Lo que sigue es un resumen del documento.

VIVIENDA 60.000 casas vacías

Los cinco distritos del centro histórico alojaban en 2001 -fecha del último censo- un total de 22.498 edificios (casi 280.000 viviendas). Y, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), uno de cada seis se encontraba en estado ruinoso, malo o deficiente. Es decir, cerca de 35.000 viviendas debían ser rehabilitadas, un problema que no se ha resuelto a pesar de los planes de rehabilitación impulsados por el Ayuntamiento. La situación es especialmente grave en barrios como Embajadores, donde el 42% de los inmuebles presentan daños estructurales y casi la mitad tiene más de 100 años. Mientras, hay 60.000 viviendas que sus dueños mantienen vacías, sin ocupar y sin alquilar: en esa situación está uno de cada cinco pisos del centro histórico; el porcentaje se eleva al 38% en el caso del distrito Centro.

Es decir, hay casi el doble de viviendas vacías que en mal estado: si las primeras salieran al mercado de alquiler, el problema de la vivienda en el centro se aliviaría mucho. Y eso no ocurre, según la FRAVM, por la "arraigada dejadez y permisividad de las administraciones en relación con la vivienda vacía (incluida la de titularidad pública)". "El hecho de que haya tantas vacías como cedidas en arrendamiento, excepto en el distrito Centro donde las vacías las superan, supone un despilfarro aparte de un escándalo", reza el informe. Por eso, los vecinos se pronuncian claramente a favor de medidas coercitivas como subir el IBI a los dueños de pisos que no los pongan en uso, una medida que intentó aplicar el gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón en 2003 pero que fue "objeto de acalorada reprimenda por los próceres de su propio partido [el PP] y del partido mayoritario de la oposición municipal [el PSOE]".

Castigar vía impuestos y, sobre todo, hacer uso de la expropiación cuando los dueños de las viviendas no cumplen su deber de conservarlas en buen estado. "En el centro histórico, el 30% de los edificios es de propiedad vertical [de un solo propietario]", y eso "debería inclinar a los poderes públicos a adoptar medidas radicales" cuando esos propietarios "dejan morir" las viviendas, muchas de ellas con inquilinos de renta antigua, para tirar el edificio y obtener plusvalías. La FRAVM opina que Ruiz-Gallardón ha demostrado "coraje" en asuntos como "la apuesta por la participación ciudadana" o las restricciones al tráfico en el centro. Y le pide que demuestre lo mismo en este caso.

"Proponemos que todo el centro sea calificado como Área de Rehabilitación Concertada, una figura que otorga a las tres administraciones más instrumentos para establecer planes de rehabilitación, haciendo uso de la expropiación forzosa cuando sea necesario", explica Vicente Pérez Quintana, de la FRAVM.

Las asociaciones vecinales exigen, en todo caso, que la rehabilitación suponga "esponjar" los barrios céntricos, no aumentar el número de casas. Recuerdan al alcalde que prometió convertir 2.000 locales en desuso en pisos para jóvenes artistas. Y rematan con varias propuestas propias: un plan piloto de vivienda pública en alquiler para jóvenes "gestionado por los propios inquilinos agrupados en cooperativas", incrementar las ayudas a las obras derivadas de la inspección técnica de edificios (ITE), y delimitar las "bolsas de deterioro urbano" con prioridad en las políticas de rehabilitación.

EQUIPAMIENTOS Bibliotecas en ministerios

El museo Reina Sofía se amplía con una obra espectacular, pero "en Centro sólo hay dos bibliotecas públicas y en Chamberí no hay zonas deportivas". Ese desequilibrio entre los proyectos "grandilocuentes" y las dotaciones de barrio marca el capítulo que el informe de la FRAVM dedica a la escasez de equipamientos públicos. Los vecinos cuantifican esas carencias: faltan, dicen, seis guarderías públicas, un colegio, un instituto, 50 dotaciones deportivas, 14 bibliotecas y duplicar los centros de día para mayores -en estos cinco distritos viven casi 150.000 mayores de 65 años, y "el 27% vive solo"-.

¿Cómo hacerlo? El suelo disponible es poco, así que la única solución es cambiar los usos: instalar equipamientos en "grandes contenedores" como la plaza de la Cebada, las instalaciones del Canal de Isabel II en la calle Santa Engracia o la sede del Ministerio de Sanidad. "Son sólo ejemplos, no decimos que mañana el Ayuntamiento deba pedir a Sanidad que se vaya, pero sí creemos que hay que generar un debate sobre el uso de esos inmuebles. Que las instituciones con servicio de atención al público estén en el centro tiene lógica, pero el resto podría irse a otros distritos, para dar oxígeno a la almendra central", plantea Pérez Quintana.

TRÁFICO Malasaña y Chueca,

sólo para los residentes

Cada día, casi un millón y medio de vehículos circula por los distritos centrales. La FRAVM apoya la extensión de la red de aparcamientos de pago regulada con parquímetros, se opone a la creación de un peaje para entrar al centro y lanza otras propuestas: premiar fiscalmente a las empresas que reduzcan el aforo de sus aparcamientos, suprimir la gratuidad de los aparcamientos degrandes almacenes, o impulsar un "ambicioso plan de aparcamientos disuasorios" en las entradas de Madrid -"playas de coches", los llama el informe- para que los conductores de otros municipios dejen allí el coche y se muevan por la capital en transporte público. También reclaman regular la carga y descarga creando "muelles" reservados, desde donde la mercancía se llevaría con carretillas a los locales. Y proponen que las restricciones a la circulación de no residentes -que el gobierno municipal ha puesto en marcha en el barrio de Las Letras y ha anunciado para Lavapiés- se extiendan a otras zonas: "Malasaña, Chueca, Ópera, alrededores de Sol...".

"Peatonalizar y semipeatonalizar calles. Sin duda, ésta es la medida principal y de mayor trascendencia en orden a recuperar el centro para los peatones [...] A medio plazo, se habría de avanzar hacia la declaración de gran parte del distrito Centro como área de prioridad residencial", plantea el estudio elaborado por los representantes vecinales.

El "cierre total o parcial al tráfico, durante los domingos y festivos, de Gran Vía y Fuencarral" -ahora se aplica, en la primera de ellas, todos los domingos comerciales del año-; la creación de "bulevares" en calles como Alberto Aguilera, Bailén, Princesa, Velázquez, Serrano, Luchana, San Bernardo o la avenida de Barcelona; la habilitación de carriles bici para potenciar el uso de este medio de locomoción no contaminante, y la protección del carril bus -incluso creando "calles reservadas al tránsito de autobuses"- son otras de las ideas recogidas por la FRAVM.

Fuera de las competencias del Ayuntamiento, la federación expresa una convicción: que "la Comunidad de Madrid debe asumir competencias exclusivas en materia de ordenación del transporte", incluido el servicio de cercanías, y que la construcción de una nueva estación en Alonso Martínez es imprescindible para mejorar esa red ferroviaria. "No se comprenden las dificultades de última hora que están surgiendo en torno a ella", señala.

ACTIVIDAD ECONÓMICA Oficinas y comercios mayoristas, a las afueras

El 38% de las "unidades de actividad económica" de la capital se ubica en los distritos centrales. Y la inmensa mayoría son oficinas, negocios de hostelería, comercios, instituciones financieras y sedes de administraciones públicas. Ruiz-Gallardón prometió en campaña vaciar de oficinas el centro para devolverle su uso residencial. La FRAVM le exige que cumpla. "Hay miles de oficinas en situación irregular, instaladas en suelo destinado a vivienda. Evidentemente, no vamos a pedir una inspección general porque eso sería el fin de miles de empleos. Pero sí creemos que podrían ser creados polígonos de oficinas en las afueras, no para obligar, sino para incentivar su traslado", sigue Pérez Quintana.

En esa misma línea, el informe insiste en la conveniencia de sacar del centro algunas sedes administrativas. Y aclara: "Se entiende que estas mudanzas requieren mucho tiempo de maduración. Bien cabría empezar concertando entre las tres administraciones que las nuevas necesidades de ubicación las satisfarán con preferencia fuera de la almendra central. Los polos que se irían generando ayudarán, a su vez, a conformar imanes de atracción de otras instalaciones públicas y privadas".

También reclaman las asociaciones vecinales que todo el comercio mayorista de Centro -en muchos casos, locales sin licencia que funcionan de forma ilegal, según admite el Ayuntamiento- se lleve a las afueras, dejando las tiendas exclusivamente como "expositores" donde los clientes podrían ir a hacer los pedidos, para luego recoger la mercancía en los polígonos. Eso acabaría con la situación actual, un "caos" de carga y descarga permanente en las estrechas calles de Lavapiés.

Por último, el informe de la FRAVM pide un "plan de reconversión del ocio nocturno". No expone medidas concretas, pero aporta datos: "según el Estudio de los niveles ambientales en el distrito Centro elaborado por el Ayuntamiento", el 62% de ese distrito sufre "contaminación acústica" todas las noches de días laborables, niveles de ruido que se consideran "muy preocupantes" -por encima de los 62 decibelios- en un tercio del distrito. Pero es que cuando llegan las noches del viernes y el sábado "el índice de contaminación acústica es rebasado en el 97,8% del distrito, alcanzándose niveles alarmantes en el 65,5%". Las fuentes principales de esas molestias, siempre de acuerdo con este estudio, son: el tráfico (40%), las actividades de ocio (47%) o una combinación de ambas (5,4%).

"En este caso", explica Vicente Pérez, "la verdad es que tenemos más claro lo que no queremos que las posibles alternativas. Lo que sabemos es que, sencillamente, el centro no puede ser todo un bar. Debe haber otras opciones de ocio, una cultura de diversión alternativa, y ése es un debate que hay que abrir".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de enero de 2006