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Crónica:FÚTBOL | 18ª jornada de Liga

El portugués acaba en el hospital

Deco, tras lograr el primer gol, sufre un traumatismo craneal al golpearse con Motta

El ocho por ciento de los apostantes en internet se jugaron un euro a que Deco marcaba el primer gol del partido: ganaron el doble de lo apostado. Los que se la jugaron por el 20 del Barcelona ganaron el doble de lo que se habían jugado. Deco es apuesta segura. Como ya hizo el pasado, el portugués volvió a desencallar el partido con un trallazo de la frontal. Esta vez no rebotó en nadie el balón antes de superar a Kameni y convertirse su lanzamiento en el primer gol del partido, su tercer gol en lo que va de Liga: croqueta, punterazo un mal bote y el portero camerunés se tragó el balón para que el gritara gol mientras se abrazaba en la carrera a Ronaldinho, primero, y luego al resto de sus compañeros.. "Fue un poco por casualidad", dijo minutos después el alcalde de Barcelona, Joan Clos, sorprendente como siempre.

Deco fue protagonista del partido por ese gol y también porque se retiró lesionado sobre una camilla mecánica, tras darse un espectacular golpe en su cabeza al rematar involuntariamente sobre la espalda de su compañero Motta. El centrocampista sufrió un traumatismo craneoencefálico y perdió el conocimiento durante unos instantes. Los servicios médicos del club le trasladaron al Hospital de Barcelona y al cierre de esta edición estaba en el servicio de urgencias. En principio, la lesión no parecía grave y todo apuntaba a que no sería necesario que pasara la noche ingresado,

"Ha hecho un gran partido, en el primer tiempo ha puesto, además de trabajo, mucha determinación. Afortunadamente, ya está mejor del golpe que ha recibido en el ojo", dijo Frank Rijkaard, técnico del Barça, al término del encuentro. No quiso analizar cómo afectó a su equipo la baja del portugués que coincidió prácticamente con el gol de Tamudo y la reacción del Espanyol. Todo pasó casi en el mismo minuto: Van Bommel sustituyó a Deco y el delantero blanquiazul batió a Valdés. Diez minutos después, Deco marchó marchó camino de un hospital, donde le practicaron pruebas medicas para descartar algo grave en esa cabeza que procesa el fubol como pocas, y dejó al equipo peleando por concretar la decimoquinta victoria consecutiva que él mismo había encarrilado minutos antes.

El portugués nacido en Brasil, había cumplido con su trabajo, aunque menos vistoso ayer de lo habitual. Durante los 57 minutos que jugó interpretó perfectamente las necesidades de un partido encallado en la pelea en la medular, de juego emponzoñado bajo la lluvia donde trabajó más en la recuperación y en el pase corto que en otra cosa. Por eso también Deco fue ayer protagonista en el mediocampo azulgrana. Jugador exquisito cuando se puede, ayer el partido no estaba para exquisiteces, así que mientras estuvo sobre el campo supo faenar y fajarse hasta partirse la cabeza en la pelea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de enero de 2006