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El Gobierno atribuye a un "malentendido" el incidente entre Bono y Moratinos

Los titulares de Defensa y Exteriores se reunirán cuando el segundo regrese a España

La vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, negó ayer que haya descoordinación en el Ejecutivo, y atribuyó a "un malentendido" el incidente entre los ministros de Asuntos Exteriores y Defensa, Miguel Ángel Moratinos y José Bono, respectivamente, que se contradijeron públicamente a propósito de una supuesta visita del segundo a Angola para cerrar una operación de venta de aviones. Fuentes de los dos departamentos dieron por zanjada la polémica y anunciaron que ambos ministros se reunirán en cuanto Moratinos regrese de su gira africana.

La polémica entre Bono y Moratinos no se abordó en el seno del Consejo de Ministros, según varias fuentes consultadas, al que no asistió el jefe de la diplomacia por encontrarse de gira por África. Sí se habló, sin embargo, en el café previo a la reunión, en el que, según las mismas fuentes, Bono explicó a varios ministros que su departamento sólo difundió el comunicado en el que desmentía que fuera a viajar a Angola para vender aviones de transporte después de intentar, sin éxito, que Asuntos Exteriores lo hiciera.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Fernández de la Vega aseguró que la política del Ejecutivo está "absolutamente coordinada", y atribuyó lo sucedido a un "malentendido" entre Bono y Moratinos. Preguntada si el presidente del Gobierno había mediado para zanjar las diferencias, respondió que "los ministros hablan con frecuencia cuando hay malentendidos y se aclaran, no precisan la intervención de nadie más".

Fernández de la Vega no concretó si finalmente se llevará a cabo la operación de venta de aviones de la que habló Moratinos, y se limitó a señalar que, si se realizara, el Ejecutivo informaría "en su momento" de ella.

Preguntado por los periodistas en Londres, a la salida de la reunión con su homólogo británico, Tony Blair, el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se limitó a declarar que los dos "son muy buenos ministros".

Responsables del Ministerio de Defensa dieron por zanjada la polémica. "No hay ninguna diferencia política ni personal entre Bono y Moratinos. En cuanto el segundo vuelva a España, ambos mantendrán un encuentro personal en el que la cordialidad está garantizada", dijeron fuentes próximas al titular de Defensa.

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Ni el ministro de Asuntos Exteriores ni su equipo quisieron hacer el más mínimo comentario en torno a esta polémica, que, según las citadas fuentes, no se quiso provocar y no se quiere mantener porque, desde el punto de vista de Moratinos, sólo puede ser producto de un malentendido.

Anuncio de un funcionario

Las fuentes de Exteriores insisten en que el ministro únicamente habló del asunto porque se le preguntó en una rueda de prensa y en el contexto de una secuencia de hechos que, según el enviado especial de EL PAÍS y otros testigos, fue la siguiente: la primera noticia sobre el viaje a Luanda del ministro de Defensa la dio un alto funcionario de confianza de Moratinos, quien, el lunes por la tarde, durante el vuelo de Accra (Ghana) a la capital angoleña, informó a los periodistas, como un detalle más de la visita, de que también estaba previsto un próximo viaje de Bono a dicho país.

El funcionario añadió que Angola tiene ya "una flotilla de aviocares", aviones de transporte C-212, y que "hay planes de nuevos suministros de CASA", filial española de la compañía aeronáutica europea EADS.

La misma fuente explicó que "Angola necesita Fuerzas Armadas para ser respetada en el nuevo contexto" de paz, tras 27 años de guerras internas, y añadió que los suministros en cuestión serían de "aviones de transporte militar. No se trata", dijo, "de hacer ninguna guerra".

El miércoles, tras entrevistarse en Luanda con su colega, Joao Bernardo de Miranda, Moratinos expuso, en su intervención inicial de la rueda de prensa, que está previsto ampliar al campo de la defensa la tradicional cooperación hispano-angoleña en materia de seguridad y policía. En ese contexto, reiteró que "esta prevista la visita" de Bono.

Luego, respondiendo a una pregunta sobre si la venta de aviones mencionada la víspera por su colaborador no era contradictoria con los principios rectores de la cooperación española, Moratinos respondió que la visita de su colega de Defensa "no sería" para vender aviones, aunque sí reconoció que "hay una posibilidad de venta de aviones" de CASA. Mencionó los C-295, un modelo más grande y más moderno que el C-212, del que se han vendido 10 unidades a Venezuela. Dijo que son "aviones de transporte civil. Angola necesita también aviones civiles, y, si son de empresas españolas, mejor", agregó.

Una nueva pregunta sobre el tema dio oportunidad al ministro de insistir en que la cooperación con Angola en materia de defensa consistiría, sobre todo, en "la formación de personal militar", y en que la venta de aviones era sólo "una posibilidad". "Yo no he hablado de estos temas en mis contactos. Son cosas de las empresas", concluyó.

Por su parte, el secretario general del PP, Ángel Acebes, aseguró que las contradicciones entre los ministros de Defensa y Exteriores son un "claro ejemplo" del desbarajuste del Gobierno, porque "cuando no se ejerce el liderazgo pasa esto".

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