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Entrevista:FRANK HSIEH | Primer ministro de Taiwan

"China puede desatar una guerra de incalculables consecuencias"

Frank Hsieh, de 59 años y hasta enero alcalde de Kaohsiung -la segunda ciudad de Taiwan-, fue nombrado primer ministro tras el varapalo sufrido en las elecciones generales de diciembre pasado por el independentista Partido Demócrata Popular (PDP), que obligó al presidente Chen Shui-bian a abandonar el partido y a remodelar su Gobierno. Hsieh mantiene que la integración de China en la comunidad internacional puede frenar la invasión de la isla, pero insiste en que el mundo debe prestar una especial atención al problema de Taiwan para que no desemboque en una guerra de incalculables consecuencias.

Pregunta. ¿A qué se debe la cálida acogida dispensada por el Gobierno de Pekín a los líderes de la oposición de Taiwan?

Respuesta. Después de que China promulgara la Ley Antisecesión, que abre la puerta a una invasión militar de Taiwan, invitó a los líderes de la oposición taiwanesa para contrarrestar la presión internacional y hacer creer al mundo que Taiwan está a favor de la unificación. La oposición vio en esas visitas la posibilidad de captar votos.

P. ¿Cuál es el objetivo final de su Gobierno: mantener el status quo o lograr la independencia?

R. Para nosotros, el status quo es la independencia. No hay diferencia alguna. Tenemos un presidente propio, democráticamente elegido, un sistema completamente diferente al de China, y poderes Judicial, Legislativo y Ejecutivo independientes. Además, China nunca ha ejercido ningún derecho de gobierno sobre nuestro pueblo, aunque debido a la enorme presión que ejerce, Taiwan no cuenta con el reconocimiento de la mayor parte de la comunidad internacional.

P. ¿Considera posible una invasión militar?

R. China está cada vez más integrada en la comunidad internacional, de la que esperamos que preste especial atención a la evolución de la tensión en el estrecho de Taiwan, con lo que se impedirá una invasión militar. Si el mundo ignora el conflicto y China considera que sus acciones militares no supondrán un alto costo interno, podría desatarse una guerra de dimensiones incalculables. Pero si Occidente se opone rotundamente a la invasión, dudo que China se aventure a dar ese paso.

P. La Unión Europea estudia eliminar el embargo de armas que pesa sobre China desde 1989. ¿Le preocupa?

R. Taiwan cuenta con la alianza de Estados Unidos y Japón para su defensa. Aunque no pretendemos desatar una carrera armamentista con China, el aumento de su capacidad bélica nos obliga a adquirir armamento estadounidense para prevenir una eventual invasión. Creemos que la modernización de las Fuerzas Armadas comunistas no sólo está enfocada hacia la unificación de Taiwan, sino que su intención es surgir como una potencia mundial. Por eso, creo que el crecimiento del poder militar de China supone ya una amenaza mundial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de noviembre de 2005