Vivienda indemnizará a 170 vecinos de Sallent cuyas casas se hunden

La Generalitat admite dos de las condiciones de la asociación vecinal

El Departamento de Vivienda y la Asociación de Vecinos del barrio de la Estació de Sallent (Bages) han llegado a un preacuerdo sobre la indemnización que percibirán los dueños de 170 pisos ante el desalojo del barrio. La zona está afectada por un proceso de hundimiento del subsuelo por la disolución de las sales de una vieja mina de potasa. El Gobierno catalán considera que se hay que desalojar el barrio para evitar riesgos. Ello, sin embargo, no sucederá antes de dos o tres años. La Generalitat se ha comprometido a pagar 1.200 euros por metro cuadrado de cada piso u ofrecer a los vecinos un piso nuevo a cambio del actual.

El barrio de la Estació tiene 360 viviendas, un centenar de las cuales ya han sido desalojadas. Pese al acuerdo alcanzado ayer, deberán ser los vecinos a título individual los que acepten o rechacen la oferta de la Administración catalana. El acuerdo se debe resolver antes del 31 de enero, ya que este día prescribe la prórroga para la solución de las reclamaciones que presentaron muchos vecinos de la Estació.

El Departamento de Medio Ambiente y Vivienda ha cedido finalmente ante dos de las principales pretensiones de los vecinos: que el precio por metro cuadrado fuese de 1.200 euros -el Ejecutivo ofrecía en un principio 800- y que los nuevos pisos no tuviesen la calificación de vivienda de protección oficial. Los vecinos entienden que si se trata de una permuta, deben disponer de una vivienda de venta libre, como la que tienen ahora.

Los pisos no serán de protección oficial, pero tendrán las mismas características que éstos en lo referente a tipología de construcción y dimensiones. La Generalitat se reserva un derecho de recompra de los pisos en los 30 años posteriores a la venta. El preacuerdo de ayer fija diferentes precios de evaluación en caso de venta y en función del tiempo transcurrido desde la ocupación de la vivienda.

La voluntad del Gobierno era de resolver lo antes posible y de manera definitiva el problema que se arrastra desde hace una década y que supone un riesgo para las 360 familias que aún viven en el barrio.

El último aviso lo dio un insual hundimiento de cinco centímetros en sólo 40 horas que se produjo los días 24 y 25 de octubre, cuando el nivel de hundimiento normal hasta entonces era de seis centímetros en un año. Este fenómeno dio aún mayor urgencia a un acuerdo que se completa con el compromiso del Ayuntamiento de Sallent de ceder terreno para construir 160 pisos para los vecinos de la Estació y el compromiso de la Generalitat de llevar a cabo la edificación. Este proceso aún no se ha iniciado, por lo que los pisos no podrán estar terminados antes de dos o tres años.

Ricard Fernández, secretario de Vivienda, se mostraba satisfecho ayer tras el acuerdo que cierra un capítulo de la problemática de este barrio, condenado a la desaparición, y ayer mismo anunció que "se debe llegar a un acuerdo antes de final de año para el resto del barrio". Se refería a las numerosas viviendas unifamiliares con las que cuenta el barrio.

El preacuerdo alcanzado ayer ha sido más fácil que el que resta por alcanzar porque, señaló Fernández, "más de la mitad de los afectados ya están realojados y el resto tienen una situación muy homogénea, lo cual facilita la solución". Lo que falta a partir de ahora es negociar el precio de indemnización para unas 160 casas unifamiliares porque cada una tiene su propias especificidades.

El problema del hundimiento del barrio saltó a la luz en 1995. El anterior Gobierno autónomo de CiU y el Ayuntamiento de Sallent, también convergente, no hicieron nada en casi nueve años. El tripartito, después del hundimienmto del Carmel en Barcelona el pasado mes de enero, decidió afrontar el problema y buscar una solución pactada con los vecinos del barrio de la Estació.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de noviembre de 2005.