Entrevista:Alberto Ruiz-Gallardón | Alcalde de Madrid

"Los ciudadanos que más se quejan serán los que apreciarán mejor la reforma de la M-30"

Acaba de terminar la junta de gobierno que él preside. Como todos los jueves. El alcalde sube a grandes zancadas a su amplio despacho de la Casa de la Villa. Pese a que tiene su tiempo ocupado y cronometrado al minuto, está relajado. El lunes pasado, pronunció una conferencia en el Club Siglo XXI ante la plana mayor del PP, encabezada por su presidente, Mariano Rajoy. Allí fue donde Gallardón respondió con un rotundo sí a la pregunta de si le gustaría ser ministro de un futuro Gobierno de Rajoy.

Pregunta. Empecemos por hablar de obras, que es algo que tiene cabreados a los ciudadanos, por decirlo claramente.

Respuesta. Las obras molestan, pero la gente quiere que se hagan porque sabe que son el instrumento necesario para que Madrid no se quede estancada, no sea una ciudad de segunda, y que al final no podamos ofrecer ni inversiones, ni consiguientemente empleo. Y luego, al margen, los beneficios generales que tiene, por ejemplo, ver convertidas las carreteras y las autopistas en parques fluviales, tener la posibilidad de emprender una gran operación de recuperación del centro de la ciudad para los vecinos, y como consecuencia, poder desplazarse a través de la nueva M-30, mejorar la seguridad de los ciudadanos y mejorar sus tiempos de desplazamiento.

"Rajoy hizo el 10 de enero, al proponer a Zapatero un pacto para hacer frente al plan Ibarretxe, la mejor muestra de moderación"
"Que recuerden las críticas que recibí cuando puse en marcha el plan del metro y que digan qué madrileño piensa hoy que me equivoqué"
"Coincido con los planteamientos de Barcelona en que es preciso ser muy duros con los proxenetas y los clientes de las prostitutas"
"EL PSOE ha abandonado algunos espacios de pensamiento y de sentimiento en los que recibía apoyos muy importantes de parte de la sociedad"
"Tenemos que estar muy orgullosos de que nuestra presión fiscal sea notoriamente inferior a la media de otras capitales. Así es y así seguirá siendo"

P. ¿Pero usted comprende las quejas por las obras actuales?

R. Las entiendo, y soy el primero que no me canso de reiterar nuestro agradecimiento a los vecinos por su paciencia y de pedirles disculpas por las molestias. Pero estoy convencido de que ese mismo ciudadano, hoy molesto, ya sabe que es una decisión inteligente hacer lo que estamos haciendo. El día que esa infraestructura esté terminada y vea cómo mejoran las oportunidades de futuro de la ciudad, junto a su propia e individual calidad de vida, estoy convencido de que dirá: ha merecido la pena.

P. Pero diariamente tenemos un gran atasco por las obras.

R. No es así. Tenemos datos que cifran exactamente cuál es la variación de la velocidad media de la ciudad. Las obras han supuesto una disminución de la velocidad media de Madrid respecto al año pasado, pero se cifran en un kilómetro o kilómetro y medio menos por hora. Lo que pasa es que al que le haya afectado directamente y en lugar de un kilómetro por hora más lento haya perdido 20 ó 30 minutos, no le venga usted con estadísticas.

P. Hay muchos días que parece que la ciudad está al límite.

R. A través de las estadísticas de Movilidad es como tenemos que ver si la ciudad ha entrado en colapso por las obras. Evidentemente, no lo ha hecho. Pero en aquellos puntos concretos en que se están realizando obras, el perjuicio ha sido mucho mayor, y eso lógicamente el ciudadano lo valora. También diré que son precisamente esos ciudadanos los que después más apreciarán la reforma, cuando la terminemos en 2007.

P. Es decir, que pide paciencia a los vecinos a la vez que intenta convencerles de que la ciudad va a quedar estupenda.

R. No les pido que eludan ni el debate ni la discusión, sino que reflexionen si Madrid quiere o no quiere hacer lo que está haciendo para ocupar una posición de liderazgo. Les pido que reflexionen, por ejemplo, si creen que Barcelona se equivocó en 1992 cuando decidió hacer sus dos rondas, abrirse al mar, hacer esas grandes obras de infraestructura e igualmente tener muchas molestias. ¿Se equivocó o acertó? ¿Se han equivocado las grandes ciudades como París o como Londres, que han hecho una renovación integral de sus estructuras para seguir estando pujantes? ¿Queremos ser una capital de segunda o tercera categoría? ¿O queremos ser esa ciudad líder no sólo en lo económico, sino en el pensamiento, la cultura, lo cual exige localizar inversiones en nuestro territorio? Estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos creen que merece la pena el paso de gigante que estamos dando en Madrid. Y una última cosa les pido: que recuerden las críticas que recibí cuando puse en marcha el plan de metro, y que digan qué madrileño piensa hoy que se equivocó Gallardón cuando tomó la decisión de hacer en ocho años la misma cantidad de metro que se había hecho en los años ochenta.

P. ¿No cree que es necesario un pacto de movilidad entre su gobierno y la oposición?

R. Existe un plan de movilidad. Nosotros escuchamos a la oposición, a los afectados, a los gestores del transporte público, a los automovilistas, a los peatones... Hay un plan de movilidad que está funcionando. Vuelvo al dato: es verdad que vamos más despacio, pero un kilómetro y medio más despacio que hace un año. Y es verdad -y vuelvo a decirlo- que es un argumento que no le vale a aquél que se enfrenta con un atasco. Esa persona, cuando lea esta entrevista, dirá: Gallardón no tiene que resolver sólo el problema general, tiene que resolver mi problema particular; y mi problema es que voy todos los días por una calzada que antes tenía dos vías y ahora tiene una, y, por lo tanto, voy más despacio. Pero el plan de movilidad está consiguiendo que la ciudad mantenga sus índices de normalidad.

P. Otro de los asuntos por los que más se le critica es por la tala de árboles derivada de las obras. Hay muchos que tienen la impresión de que usted es un arboricida. ¿Qué opina?

R. Ese discurso ha durado exactamente lo que hemos tardado en hacer la primera inauguración, que fue la del nudo de la M-30 con la salida de la autovía de Barcelona. Ahí la gente vio que antes había 30 ó 40 árboles y que de repente surgieron cientos y miles de árboles. Ya cuando hicimos la inauguración del enlace de Sanchinarro y las Tablas con la A-1, se vio que además de reponer todos los árboles que había, se multiplicaban en esa zona y en otras hasta una cantidad que llegaba a los 7.000. No quiero contar qué quedará de ese discurso cuando esta semana inauguremos el enlace de O'Donnell y la M-23 con la M-30. Cada obra de la M-30 no sólo no supone ningún tipo de deterioro medioambiental, sino que multiplicará por 10 la superficie arbolada de las zonas afectadas.

P. ¿La ley que ha anunciado la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, para controlar las talas de árboles, le obligará al alcalde a firmar un decreto para talar cada árbol?

R. Es una ley que nos da unas inmensas competencias y responsabilidad a los alcaldes, porque lo que antes podía hacer cada una de las tres administraciones públicas, ahora lo deja en manos de los ayuntamientos. Ahora somos los alcaldes los que decidimos no sólo sobre las obras que realizamos los ayuntamientos, sino que tenemos competencia sobre las obras que realizan otras administraciones públicas.

P. ¿Piensa poner peaje, como Londres, a los coches que entren en Madrid desde fuera?

R. Nunca tuve esa intención. Porque el efecto beneficioso que podía tener esa medida traería también, si no se ofrece una alternativa de transporte público, un efecto perjudicial. Sé que el casi millón de vehículos que entran en Madrid saturan nuestras infraestructuras. Frente a los que me dicen "alcalde, no dejes que entre la gente de fuera porque su coche impide que yo me desplace cómodamente", yo les digo: "Es que si no viniese de fuera, probablemente tendríamos que cerrar muchos restaurantes; no podríamos rentabilizar las inversiones que se han realizado en nuestra ciudad, dejaría de haber muchas ofertas de ocio, de cultura, de negocio...".

P. ¿Entonces cuál es la solución para limitar esta avalancha?

R. La solución no es penalizar la entrada de coches, sino disuadir. Para eso hemos hecho la mayor inversión que se ha realizado nunca en Madrid en transporte público y para eso se acompañarán de otra serie de medidas complementarias en la presente legislatura o en la próxima. Por ejemplo, una red de aparcamientos disuasorios, conjuntamente con el Consorcio Regional de Transportes, que yo quiero situar en el entorno de la M-40 y directamente conectada con la red de metro. Yo quiero que muchos de los ciudadanos que vienen de fuera de Madrid dejen su coche aparcado en el entorno de la M-40 no porque yo les prohíba entrar, sino porque les resulte más cómodo y más barato dejar su coche aparcado.

P. ¿Esos aparcamientos estarían en suelo municipal?

R. Si lo hacemos en el entorno de la M-40, sí. Tampoco me importaría que ayuntamientos limítrofes nos cediesen suelos para hacerlos y que participasen en la gestión y en la explotación.

P. La privatización del sistema de depuradoras y el frustrado intento de privatizar la empresa mixta de servicios funerarios, ¿es un intento de recaudar más dinero porque el Ayuntamiento de Madrid está arruinado?

R. No está arruinado. Nunca hemos tenido interés en privatizar la funeraria. Fue el otro socio quien nos manifestó su interés en privatizar, y le hemos dicho que ni siquiera lo vamos a considerar antes de que se resuelva el pleito que está tramitándose, lo que no ocurrirá hasta dentro de dos años. Y sobre el sistema de depuración, lo que hemos hecho es que, en lugar de sacarlo a concurso, hemos preferido llegar a un convenio directamente con el Canal de Isabel II. Y eso ha supuesto unos ingresos muy importantes para el Ayuntamiento.

P. ¿El Ayuntamiento no está endeudado hasta las cejas?

R. La situación financiera del Ayuntamiento es sólida. Hemos abordado un plan de inversiones extraordinario, y hemos demostrado que tenemos la capacidad financiera suficiente para afrontarlo. Y todo eso, además, siendo como somos y vamos a seguir siendo, una de las grandes ciudades españolas que está por debajo de la media en el pago de impuestos. En Madrid tenemos que estar muy orgullosos de que nuestra presión fiscal sea notoriamente inferior a la media de la presión fiscal de las capitales del resto de España.

P. Las relaciones del alcalde con la oposición se han deteriorado mucho a raíz del incidente de la tala de árboles del paseo de la Virgen del Puerto. Sobre todo, tras la interposición de una denuncia contra los concejales de la oposición (PSOE e IU) que estuvieron en ese lugar.

R. Nosotros y la oposición nos respetamos. Lógicamente, conforme se va acercando la fecha de las elecciones, las relaciones de la oposición con el gobierno entran en un grado de deterioro. Eso es evidente. Y esa denuncia de la que usted habla, la ha interpuesto la Policía Municipal, no es una acción política.

P. Sí, pero el jefe de la Policía Municipal es usted...

R. Pero eso es como si me dice usted que al venir a hacerme esta entrevista ha dejado mal aparcado el coche y yo le he puesto a usted una multa como una decisión personal del alcalde. ¡Hombre, no! Yo lo que hago es dar una instrucción a la policía, y es que todas las infracciones que se cometan tienen que ser denunciadas. Y por lo tanto, mi condición de jefe no me permite decirle a la policía que no denuncie a un señor, del que piensa que ha cometido un acto de resistencia, por el hecho de ser concejal. Le recuerdo que Pedro Calvo, concejal de Seguridad, fue sancionado hace unos meses por conducir sin carné. Si a él no se le trata de forma distinta, no se justifica mucho que los concejales de la oposición pidan un trato distinto.

P. ¿Cómo son sus relaciones con la presidenta de la Comunidad?

R. Son buenas. Siempre lo han sido en el terreno de la administración. Hubo una distancia, que sólo afectó a la vida interna del partido, cuando el último congreso del PP de Madrid.

P. La postura que ha manifestado sobre el Estatuto de Cataluña y la llamada a la movilización en contra del Estatuto, ¿es una decisión suya o del PP? ¿Le han pedido a usted que movilice a los ayuntamientos?

R. Es una decisión que hemos adoptado los alcaldes del PP. Por cierto, leí en EL PAÍS, el pasado 12 de octubre, que la dirección del PSOE instaba a todos sus ayuntamientos a que aprobasen mociones en las que se rechazaba la aprobación de un estatuto que implicase la modificación del sistema de financiación. Por eso, me ha sorprendido que el grupo socialista de Madrid se desmarque de los criterios de su dirección nacional del PSOE y que se oponga a nuestra propuesta.

P. ¿Pero esta movilización del PP no puede generar un enfrentamiento en la sociedad?

R. No. Esto no es una iniciativa solamente del PP. El Partido Popular lo que ha hecho ha sido identificar un sentimiento de preocupación de la sociedad española que, desde luego, yo le digo que es transversal. ¿Que nuestros votantes están preocupados por esto? Estoy convencido de ello, igual que lo estoy de que a un número altísimo de votantes del partido socialista le gustaría que sus dirigentes hicieran este mismo discurso.

P. Usted dijo el año pasado que el PP debía haber hecho algo mal para perder las elecciones. ¿Ha corregido eso que hizo mal?

R. Yo hoy veo al Partido Popular más cerca del pensamiento y el sentimiento de la inmensa mayoría de los españoles que hace un año. Y eso no es sólo mérito del PP, sino que es consecuencia de que el partido socialista ha abandonado algunos espacios de pensamiento y de sentimiento en los que recibía apoyos de una parte muy importante de la sociedad. Creo que mucho votante socialista echa de menos algunas actuaciones por parte de su opción política preferencial. Eso le ha pasado al PSOE con algunas leyes que ha hecho, en las que ha dado pocas muestras de diálogo. Y es curioso que eso era algo de lo que nos acusaba al PP.

P. Ponga algún ejemplo.

R. Podría ponerle muchos, pero le cito el que para mí es más importante de todos: la reforma educativa. A mí me parece que ése es el gran debate. El PP tardó ocho años en hacer la reforma educativa. A mí me parece una arrogancia intelectual llegar, y sin debate previo, y en contra de muchos sectores, decir que esa ley se sustituye de un día para otro. Desde ese día vi que se había roto el discurso del diálogo que el PSOE había construido.

P. ¿No está el PP girando a la derecha? ¿No le gustaría al alcalde que estuviera más al centro?

R. Cuando mi partido ha seguido alguna orientación política que yo pensaba que no era la adecuada, lo he dicho. El de Rajoy es un discurso absolutamente centrado. Mire, por ejemplo, actitudes como las que Rajoy adoptó el 10 de enero pasado, una fecha que va a ser más importante para él que el día que llegue a ser presidente del Gobierno. Ese día, el líder de la oposición vio al Gobierno acorralado por el asunto del plan Ibarretxe y, en vez de hacer una explotación partidaria de esa situación, se presentó en el palacio de la Moncloa para ofrecer un pacto durante toda la legislatura. Ésa es la mejor muestra de moderación y de política centrada que se ha hecho en este país en muchísimos años. El nuestro sigue siendo un partido moderado y central.

P. ¿Tiene algún proyecto sobre la prostitución callejera?

R. Se ha reabierto este debate por la propuesta de ordenanza que ha hecho el Ayuntamiento de Barcelona [gobernado por PSC-PSOE, IC-IU, y ERC] para sancionar a tres tipos de personas: a las prostitutas, a los clientes de las prostitutas y a los proxenetas. Sancionar a la prostituta no consigue la finalidad que nosotros buscamos, que es acabar con su explotación. Y sí he dicho que con quienes el Ayuntamiento tiene que ser duro, muy duro, es con los que se lucran de esa explotación sexual, es decir, con los proxenetas, y con los clientes. De esas tres partes que propone Barcelona, la que yo entiendo que coincide con el discurso de Madrid es la que se refiere al reproche a los clientes, que no tiene por qué ser una sanción. O puede serlo. Habrá que estudiar las fórmulas. Es lo que venimos haciendo desde hace algunos años. Por cierto, entre críticas muy severas por parte del mismo partido político que hoy propone no sólo ser duros con los clientes, sino además sancionar a las prostitutas.

P. Una pregunta ineludible sobre la candidatura olímpica. ¿Ha quedado en el olvido? Parece que todo se ha desvanecido.

R. Ya lo dije en Singapur: Madrid será una ciudad olímpica. Y la decisión sobre si la candidatura la presentamos para 2016 o si la presentamos para 2020 la adoptaremos en septiembre del año próximo. Madrid ganó presentando su candidatura, al margen del resultado de Singapur. Ganó en promoción exterior, en fortalecimiento de su propia identidad, y ganó además en la organización de grandes acontecimientos deportivos y grandes inversiones futuras. Sólo por el hecho de presentar aquella candidatura, Madrid ha ganado mucho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 22 de octubre de 2005.

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