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La oposición afirma que Aguirre quiere hacer 11 circunscripciones para conseguir más escaños

El proyecto del PP no saldrá adelante debido a la oposición frontal de PSOE e IU

El Grupo Popular en la Asamblea reiteró ayer su empeño en dividir la Comunidad de Madrid en 11 circunscripciones electorales, en cada una de las cuales serían elegidos entre 7 y 14 diputados. Ésta es una de las medidas que el PP propone en su proyecto de modificación del Estatuto de Autonomía. Pero este propósito de los populares no tiene visos de llegar a buen puerto, ya que cuenta con el rechazo frontal de la oposición. Tanto PSOE como IU sospechan que tras la propuesta se esconde una estratagema que supondría que el PP conseguiría más escaños aun con menos votos.

Esperanza Aguirre quiere "mantener la mayoría absoluta sin tener los votos suficientes". Éste es el principal argumento que han esgrimido desde las filas de PSOE e IU para negarse, "ahora y siempre", a la propuesta del PP de dividir la Comunidad de Madrid en 11 circunscripciones.

En varias ocasiones, la presidenta regional ha justificado esta propuesta argumentando que con este cambio los electores tienen mayor posibilidad de conocer a los políticos a los que votan. En la actualidad, Madrid es una circunscripción única, por lo que los electores han de votar una lista cerrada que contiene el nombre de los 111 diputados que hipotéticamente podrían ocupar un escaño en la Asamblea de Madrid.

Pero la propuesta del PP no tiene ninguna posibilidad de llegar a buen puerto. Para que esta iniciativa prospere es necesaria la reforma del Estatuto de la Comunidad de Madrid. Esta norma con rango de ley orgánica establece en su artículo 64 la necesidad de que el nuevo texto propuesto sea aprobado por una mayoría cualificada de dos tercios en la Asamblea de Madrid, aparte de su refrendo en las Cortes. Por tanto, el PP necesita de los votos del PSOE para llevar a cabo sus planes.

Vulneración del Estatuto

La portavoz adjunta del PSOE, Ruth Porta, manifestó ayer que la posición del PSOE ante la modificación de las circunscripciones electorales es "absoluta y claramente en contra". La diputada considera que esta división supondría la vulneración de uno de los preceptos recogidos por el artículo 10 del Estatuto de Autonomía, en el que se indica que el voto de los madrileños es directo, universal, secreto e igual. "Con la modificación que propone Esperanza Aguirre se le daría más valor, por ejemplo, al voto de un ciudadano del barrio de Salamanca que al emitido por un ciudadano de Leganés; y este desequilibrio es inaceptable", afirmó Porta.

La propuesta fue presentada ayer por el portavoz adjunto del PP, Juan Soler-Espiauba, en la Comisión de Estatuto de Autonomía, Reglamento y Estatuto del Diputado. En los planes del PP también se incorporan una serie de reformas reglamentarias, como la desaparición del Grupo Mixto, el desbloqueo de las listas electorales, la creación de la figura del diputado no adscrito, mejorar el sistema de escrutinios electorales, así como reformar el sistema de las comisiones de investigación para que éstas se desarrollen de forma más ágil. El PSOE se comprometió a estudiar todos estos puntos, pero los socialistas e IU tienen reservas para admitir el desbloqueo de las listas electorales (la posibilidad de que el votante tache varios nombres de la papeleta).

Seis de las circunscripciones propuestas por el PP corresponden a la capital (Centro-Norte, Centro-Sur, Norte, Este, Suroeste y Sureste) y las otras cinco al resto de la región (Norte; Este y Corredor del Henares; Sur; Sur Metropolitano y Aranjuez; y Oeste y Suroeste).

Entre las de la capital estarían la demarcación más grande (correspondiente a Latina, Carabanchel, Usera y Villaverde, con 744.000 habitantes y 14 diputados) y la más pequeña (Fuencarral-El Pardo y Moncloa-Aravaca, con 323.000 y siete representantes).

Soler-Espiauba defendió que esta reforma electoral permitirá que "los ciudadanos sepan mejor lo que votan, al conocer a los 11 cabezas de lista" de cada circunscripción, teoría que ya ha defendido la presidenta Aguirre.

Según Ruth Porta, el PP sólo persigue el objetivo electoral de Aguirre para asegurarse las riendas del Gobierno de Madrid en 2007, "aunque no tenga los votos suficientes para ello". Para demostrar esta afirmación, la portavoz adjunta presentó un documento en el que se hace una proyección de lo que ocurriría en 2007 si se aplican los criterios de circunscripciones. Así, utilizando los mismos resultados de mayo de 2003, Aguirre obtendría 63 diputados sobre 122 (el número de escaños que habrá en 2007), es decir, una amplia mayoría absoluta contando con el 46% de los votos frente al 47% de la izquierda. En mayo de 2003, Aguirre perdió los comicios al no lograr la mayoría absoluta.

"Todos los argumentos planteados por el PP son falsos o son más que discutibles, pero lo que sí indican es que si se hubiera aplicado el sistema que ahora propone el PP éste hubiera ganado ampliamente unas elecciones que no ganó", indicó Porta.

Por otro lado, Porta afirma que la reforma propuesta por el PP tiene incongruencias políticas, porque para que a Aguirre le "cuadre" el nuevo sistema se ve obligada a dividir la ciudad de Madrid, a su vez, en distintas circunscripciones. Esta división supondría que los habitantes de Madrid capital votarían una única lista para la alcaldía y listas distintas para la Comunidad.

El portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Fernando Marín, denunció el "empecinamiento" del PP en querer dividir la región. Para Marín esta reforma no es necesaria puesto que "no hay ninguna demanda social", y propuso al PP que si quiere cambiar el sistema electoral lo transforme en "proporcional puro, para ser más democrático". IU dice que lo que propone el Partido Popular es asegurarse la mayoría absoluta con menos votos. "Y esto me parece impresentable", concluyó Fernando Marín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de octubre de 2005