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El Gobierno confirma que el trasvase al Vinalopó se hará desde Cullera para obtener más agua

El Consell dice que el cambio es la "defunción" de la obra e insiste en que pagaría la originalLos usuarios del Vinalopó rechazan el cambio y los regantes del Júcar lo reciben con satisfacción

El trasvase Júcar-Vinalopó cambiará de trazado. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, confirmó ayer la decisión de modificar la obra que ya está en marcha con el fin de situar la toma de agua en la desembocadura del Júcar, en Cullera, donde los estudios indican que es posible transferir hasta 70 hectómetros cúbicos anuales. "Es la que garantiza más agua para Alicante", aseguró la ministra tras entrevistarse con el secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, y hacer pública una decisión que no por esperada dejó de provocar la airada protesta del Consell y los regantes del Vinalopó.

El ministerio ya dejó clara su apuesta por un cambio de trazado del trasvase desde que en julio Aguas del Júcar, SA (Ajusa), responsable de las obras, presentara en la comisión técnica que revisa el proyecto desde agosto de 2004 los informes que certifican la viabilidad hídrica, económica y medioambiental de la propuesta de situar la toma de agua en el Azud de la Marquesa, en Cullera, en vez de en Cortes de Pallás. En este último lugar arrancó el PP la obra a finales de 2003 pero los estudios muestran que no se puede garantizar agua todos los años y mucho menos el máximo previsto de 80 hectómetros anuales que recoge el plan original.

Tras analizar durante los últimos dos meses los dos trazados posibles -el que arranca en Cortes de Pallás, ejecutado al 41%, y la alternativa defendida por los regantes del Júcar, entre otras organizaciones-, y conseguir el beneplácito de la Comisión Europea a la intención de mantener los fondos recibidos con un nuevo proyecto, la ministra Cristina Narbona anunció ayer oficialmente la decisión de dar un vuelco al trasvase Júcar-Vinalopó. La ministra hizo pública su decisión tras entrevistarse con el secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, quien reiteró a Narbona el apoyo para el cambio de trazado siempre que la obra suponga dar más agua a las comarcas alicantinas, sufra el menor atraso posible y no implique más costes para los nuevos usuarios. Narbona aprobó sin entrar en los detalles las peticiones de los socialistas valencianos al explicar que la toma del agua en el Azud de la Marquesa "garantiza más agua para Alicante" -unos 70 hectómetros cúbicos anuales sin problemas en años de precipitación normal- y es la opción "con más consenso social con la cuenca cedente". Es decir, tiene el apoyo de los regantes del Júcar, que han encabezado con la Fundación Nueva Cultura del Agua y Xúquer Viu la apuesta por la modificación del trazado como única solución para dar agua al Vinalopó y asegurar las necesidades de los regadíos tradicionales y la sostenibilidad de L'Albufera, como exige la UE. La ministra también confirmó que el nuevo proyecto implicará un sobrecoste -cifrado en no menos de 100 millones más sobre los 230 del trazado original-, pero aseguró que el cambio no supondrá un aumento del precio del agua para los usuarios, que no pagarán hasta recibir los recursos. Además, Narbona señaló, sin dar fechas, que la nueva obra se agilizará al máximo para mantener los plazos.

El Consell, por boca del vicepresidente Víctor Campos, aseguró que la decisión de Narbona supone "la firma de defunción del trasvase" y reiteró que la Generalitat está dispuesta a pagar el trazado original."Hemos pedido a la Generalitat su posición, buscando un punto de encuentro entre las dos administraciones. Pero se han mantenido en la posición de defender la toma desde Cortes", explicó la ministra, quien insistió en que el nuevo proyecto "es la solución más racional". Narbona afirmó, además, que los plazos de la obra, que no transferirá agua antes de 2009, dependen también de la modernización de regadíos que tiene pendiente la Generalitat. El ministerio publicará antes de final de mes la memoria del proyecto en el Boletín Oficial del Estado. Según fuentes de Medio Ambiente, está previsto que el proyecto, con la declaración de impacto, esté listo en abril, de modo que pueda presentarse a la Comisión Europea para mantener las ayudas concedidas.

El acuerdo con el Consell ha sido imposible. Ya quedó prácticamente descartado desde el momento en que el ministerio, el pasado febrero, concluyó la revisión del proyecto en una comisión técnica creada en agosto de 2004 y avanzó que el trasvase desde Cortes de Pallás no llevaría más de 40 o 50 hectómetros anuales, siempre que se completara con reservas de los acuíferos de Valencia. El ministerio, además, decidió que la costa de la Marina Baixa recibiría agua de desalación, y no del trasvase.

La postura del ministerio desató una tormenta política, en la que el Consell y la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, que recibirá el agua, cerraron filas en torno a la obra actual. El posterior análisis de la alternativa de la toma de agua en el Azud de la Marquesa terminó de desatar una guerra del agua que ha generado en los últimos meses una fractura entre regantes, asociaciones agrarias y poblaciones de Valencia y Alicante. El Consell, que ha atacado con dureza a los socialistas valencianos por su apuesta por el nuevo trazado, se alineó claramente con los usuarios del Vinalopó al encabezar la manifestación contra los planes del Gobierno el pasado 10 de septiembre.

El secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, destacó ayer tras reunirse con la ministra que Medio Ambiente "ha aceptado todas y cada una de las reivindicaciones" planteadas por los socialistas valencianos para agilizar la obra y ofrecer agua a Alicante con un coste asequible. "Con el trazado antiguo, todo dependía del clima y de que el PP modernizase los regadíos", dijo Pla, quien pidió al presidente Camps que desista de "enfrentamientos inútiles" y convoque "la mesa por el agua". Pla insistió también en que Alicante necesita una solución integral para ganar agua que combine el trasvase con otras medidas.

Los regantes del Vinalopó rechazaron de nuevo las propuestas del Gobierno socialista y reiteraron su defensa del trasvase en obras. El presidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, Andrés Martínez, aseguró que la ministra ha impuesto "la dictadura de la irresponsabilidad política y jurídica" con el cambio de trazado. Martínez censuró que la ministra "gobierne" de "espaldas a la sociedad" y la acusó de "negar el agua" a "un territorio que no se lo merece". El presidente de los usuarios del Vinalopó también criticó con dureza a los socialistas, a los socios del Gobierno socialista y a Xúquer Viu y la Fundación Nueva Cultura del Agua, que han defendido la modificación del proyecto como única salida viable. La Junta Central convocó para hoy una reunión de urgencia para analizar la decisión de Medio Ambiente.

El cambio de trazado del Júcar-Vinalopó fue recibido con satisfacción por los regantes del Júcar -el presidente del sindicato de Sueca, José Fortea, afirmó que el ministerio les ha dado "la razón" sobre la necesidad de modificar el proyecto-, y la Unió de Llauradors-COAG, AVA y UPA, organizaciones que presentaron el jueves un documento de apoyo a la toma en la desembocadura del río. También Xúquer Viu saludó la decisión ministerial, si bien analizará "detenidamente" el nuevo trazado para asegurar el equilibrio medioambiental del Júcar y L'Albufera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de octubre de 2005