Del acuífero perforado al autoabastecimiento

El alcalde de Alboraia, Manuel Álvaro, se pronunció ayer sobre el acuífero que la empresa Lubasa, constructora de un aparcamiento de 400 plazas, perforó al comienzo de las obras de un garaje público, en octubre de 2003. Desde entonces, hace 24 meses, Lubasa lleva extrayendo agua del subsuelo y vertiéndola al mar a través de la red de acequias del término, lo que ha provocado las denuncias de los vecinos, que han sufrido inundaciones en plantas bajas y aparcamientos subterráneos. Según Lubasa, el agua extraída de la capa freática se está destinando al riego.

"El agua", asegura Álvaro, "tiene poca calidad debido a la gran concentración de nitratos que presenta. Cuando se perforó el acuífero, se analizó el agua y se concluyó que no era apta para el consumo".

Lubasa, adjudicataria de la obra, explotará la instalación, de dos plantas, durante 50 años una vez esté finalizada. La constructora, una de las más potentes de la Comunidad Valenciana, contrató una empresa experta en hormigonar e instaló cinco bombas de extracción. Actualmente funcionan tres. La obra está en su última fase.

El alcalde de Alboraia, del PP, reveló ayer a este diario que su equipo de gobierno está llevando a cabo una serie de estudios del subsuelo para considerar las posibilidades de que el municipio se autoabastezca mediante plantas potabilizadoras y desalinizadoras.

"Si el estudio geotécnico y el sondeo de investigación son positivos, es decir, si la calidad del agua del subsuelo puede ser tratada para el consumo, tal y como parece, Alboraia podría garantizarse el autoabastecimiento. Así podríamos suministrar agua sin problemas a los futuros proyectos".

Manuel Álvaro cumple su segunda legislatura como alcalde de Alboraia. Natural de Torrent, se casó con la hija de un cargo del PP local, quien impulsó su carrera. Treintañero, desarrolló su vocación política pronto: hace unos años participó en un seminario de marketing político que se celebró en Madrid. La decisión de aprobar la construcción del aparcamiento después de haberse comprometido en la pasada campaña electoral a paralizarlo, provocó el malestar de los vecinos de la zona afectada, que se manifestaron varias veces.

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