PRIMER ECLIPSE ANULAR EN LA PENÍNSULA DESDE 1764

El Sol se verá como un anillo

Un eclipse anular cruza mañana España de Galicia a Alicante en un cielo que se prevé poco nuboso

En el campo de fútbol junto al monasterio de El Escorial o en la terraza de un hotel, astrónomos profesionales de casi todo el mundo se han dado cita a primera hora de mañana en Madrid para observar el paso de la Luna por delante del Sol, que producirá un fenómeno astronómico infrecuente y espectacular, el eclipse anular. La llamada anularidad total (el disco de la Luna está centrado respecto al del Sol y sólo se ve un anillo de luz) se producirá alrededor de las 11 de la mañana en una franja de unos 180 kilómetros cuando la Luna cruce por encima de la Península desde Pontevedra a Alicante. En el resto de España fuera de esa franja, se verá un eclipse parcial (y será mucho menor en las islas Canarias).

No se debe mirar directamente al Sol sin las gafas de eclipse homologadas
Bajo los árboles se verán en el suelo múltiples eclipses por la refracción de la luz

Un eclipse similar no ha sido visible en España desde 1764, cuando la franja central cruzó la Península de sudoeste a norte. Sí han sido visibles varios eclipses totales, el último en 1912. En Canarias se han producido eclipses anulares y totales posteriores a las fechas citadas. El próximo eclipse total de Sol se producirá el 12 de agosto de 2026 y el próximo eclipse anular no tendrá lugar hasta el 26 de enero de 2028.

Se prevén condiciones meteorológicas buenas en prácticamente toda España para observar el eclipse, pero los expertos advierten de que nunca se debe mirar directamente al Sol sin las gafas adecuadas, distintas de las de sol normales. E incluso con las gafas apropiadas, conviene mirar al Sol durante periodos breves.

A pesar de que el 90% del disco del Sol visto desde la Tierra estará cubierto por la Luna cuando el fenómeno alcance su auge en la franja de anularidad, no parecerá que es casi de noche. "Para las personas no informadas, el fenómeno podría incluso pasar desapercibido, ya que nuestra visión se adapta sin darnos cuenta a la drástica disminución en el nivel de luminosidad ambiental", explica Carles Schnabel en la revista Astronomía. "De hecho, en ningún momento los objetos dejan de arrojar sombras definidas". Sin embargo, se notan cambios en el contraste entre luces y sombras E incluso en la temperatura.

Si se está cerca de árboles se pueden ver muchos eclipses proyectados en el suelo debido a la refracción de la luz, explican en el Planetario de Madrid. Schnabel propone realizar varias fotografías en idénticas condiciones de un mismo escenario a intervalos para comprobar luego los cambios que se han ido produciendo en la luminosidad.

Además de los astrónomos profesionales, los aficionados y los centros de divulgación, como planetarios y museos científicos, han preparado observaciones con telescopios y a simple vista. El eclipse podrá ser seguido por Internet y por algunas cadenas de televisión. La información sobre actividades puede consultarse en la página de la Sociedad Española de Astronomía: sea.am.ub/eclipse. ELPAIS.es (www.elpais.es), en colaboración con el Departamento de Astrofísica de la Universidad Complutense, ofrecerá en directo la evolución del eclipse desde una cámara web a partir de las 09:40 horas. La página del ministerio de Fomento (www.fomento.es, pinchando en especiales), al igual que las de varias universidades y observatorios, ofrecerá imágenes, procedentes en este caso del Observatorio Astronómico de Madrid. Si se introduce el código postal correspondiente, se podrán ver las características del eclipse en cada municipio.

Los eclipses de Sol se producen dos veces al año, cuando la Luna se interpone entre la luz que llega del astro y la Tierra, pero ni todos los eclipses son visibles desde el mismo sitio de la Tierra ni en todos se oculta el Sol en igual proporción, informa la Agencia Europea del Espacio. Al cubrir los eclipses zonas muy estrechas de la superficie terrestre debe pasar en general bastante tiempo para que se repitan en un mismo lugar.

A menudo, el camino de la Luna no coincide exactamente con el de la luz solar, aunque sí en parte: en este caso el eclipse es parcial. Otras veces la Luna sí se interpone completamente entre la luz del Sol y la Tierra, y como se da la asombrosa circunstancia casual de que los diámetros aparentes -vistos desde la Tierra- del Sol y de la Luna coinciden (porque el Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, pero la Luna está unas 400 veces más cerca de la Tierra), entonces tiene lugar un eclipse total.

Pero aún hay otra posibilidad, los eclipses anulares como el de mañana. La órbita de la Luna en torno a la Tierra no es perfectamente circular, sino elíptica; eso hace que la distancia de la Tierra a la Luna varíe en un 13%, y en la misma medida cambia el diámetro aparente de la Luna en el cielo. Cuando la Luna está más cerca de la Tierra parece mayor que el Sol y, si se produce un eclipse entonces, será total, pero si hay un eclipse cuando la Luna está en la parte de su órbita más alejada de la Tierra el Sol no se cubrirá por completo: quedará un anillo de luz rodeando la sombra. De ahí el nombre de los eclipses anulares.

Del 90% de ocultación en la franja de anularidad se reducirá a poco más del 80% en el resto de regiones peninsulares. En Canarias la ocultación será como máximo de un 40%.

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