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El Festival de Biarritz homenajea a la escuela de cine cubana de San Antonio

El Festival de Biarritz sube mañana el telón. Por delante se extiende una semana de cine en la que concursarán 36 películas (10 largometrajes, 12 cortos y 14 documentales), se rendirá homenaje a la escuela de cine cubana de San Antonio de los Baños y se recordarán algunos de los filmes producidos por los estudios mexicanos Churubusco. También habrá espacio para la literatura, la fotografía y la música. No en vano, el certamen de la ciudad vascofrancesa, que llega a su décimocuarta edición, se presenta como "un encuentro imprescindible para descubrir lo mejor de la creación latinoamericana".El largometraje brasileño O veneno da madrugada, de Ruy Guerra, basado en la novela de Gabriel García Márquez La mala hora, protagonizará la inauguración del Festival de Biarritz. Este filme, donde se aborda la miseria y la represión política, irá acompañado por la proyección del cortometraje, también brasileño, Intimidade. Su directora, Camila Gonzatto, se adentra en los problemas de una pareja cuando empieza una vida en común.

Además de O veneno..., el jurado de la sección oficial de largometrajes, presidido por la escritora Florence Delay, tendrá que valorar otra película brasileña: Gaijin 2 amame como sou, de Tizuka Yamasaki. Se suman a la lista dos trabajos argentinos: Iluminados por el fuego, de Tristán Bauer, galardonada ayer con el Premio Especial del Jurado en el Festival de San Sebastián; y Tatuado, de Eduardo Raspo. Completan la selección la mexicana Noticias lejanas, de Ricardo Benet; la uruguaya Alma mater, de Álvaro Buela; la venezolana Maroa, de Solveig Hoogesteijn; la colombiana El trato, de Francisco Norden; la chilena Cachimba, de Silvio Caiozzi, y la boliviana Di buen dia a papá, de Fernando Vargas Villazón.

Fuera de concurso, Biarritz abre una ventana a los cortos brasileños con la proyección de nueve trabajos para dar a conocer al público las creaciones de los jóvenes talentos de aquel país.

El festival rendirá homenaje a la escuela de cine cubana de San Antonio de los Baños, creada hace dos décadas bajo la filosofía de enseñar a través de cineastas activos capaces de transmitir conocimientos avalados por la práctica. Media docena de trabajos de ex alumnos mostrarán el resultado.

El certamen dedica su retrospectiva a los estudios mexicanos Churubusco, que cumplen 60 años. Para celebrarlo, recuperará cinco películas producidas allí, entre ellas El bruto, de Buñuel (1952), y El castillo de la pureza, de Arturo Ripstein (1972).

La cita con la literatura recordará a Guillermo Cabrera Infante, fallecido en febrero pasado en Londres, una de las voces más originales e innovadoras de la creación latinoamericana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de septiembre de 2005