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El G-7 pide inversiones en exploración y refino para aumentar la oferta de petróleo

Almunia insiste en que tras las elecciones alemanas debe continuarse con las reformas

El Grupo de los Siete (EE UU, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá) dedicó ayer una gran parte de su reunión a analizar la subida incontrolada de los precios del petróleo y urgió a adoptar un paquete de recomendaciones para reducir el riesgo que supone para la recuperación económica mundial, la inversión en exploración y capacidad de refino entre las más importantes. De acuerdo con el diagnóstico del FMI, el G-7 advierte que al ciclo alcista del último año se une ahora la reducción de la oferta de productos refinados.

El Grupo de los Siete ha dedicado un párrafo importante de su declaración a la evolución de los precios del petróleo. "Hemos discutido los altos y volátiles precios del petróleo y hemos llegado a un acuerdo en las principales medidas a adoptar", señala el comunicado.

Entre las medidas propuestas está "la significativa inversión necesaria en exploración, producción, infraestructura energética y capacidad de refino". Esta medida está dictada por el hecho de que los huracanes Katrina y Rita han aflorado algo que ya era una tendencia: el alza del petróleo está siendo arrastrado por los precios de los productos refinados. Y el precio alto de éstos tiene que ver con una escasa producción frente a la sólida oferta. Hasta ahora, existía cierta resistencia a admitir la situación, lo que supone una crítica a la política de las empresas petroleras durante los últimos veinte años, muy centrada en los beneficios de corto plazo.

Asimismo, dice el comunicado, "los países productores deben asegurar un clima de inversión favorable, mercados abiertos con prácticas transparentes de comercialización y marcos regulatorios estables". En otra de las consideraciones, el G-7 señala que los "subsidios y la fijación de techos artificiales que contienen el precio del petróleo y de los productos petrolíferos tienen un efecto adverso sobre el mercado global y deben ser evitados". Otra de las propuestas es el apoyo a "las energías renovables y fuentes alternativas como soluciones de largo plazo".

El petróleo ha sido el centro de la preocupación del G-7, así como los desequilibrios globales: déficit de la balanza por cuenta corriente de Estados Unidos y superávit de los países asiáticos. El G-7 asume que "tiene que desempeñar un papel crítico a través de una acción vigorosa".

Aunque el G-7 expresa su complacencia con el crecimiento mundial, no es menos cierto que las cosas parecen menos brillantes para los países industrializados. El crecimiento será en estas naciones del 2,5% en 2005 y del 2,7% en 2006, una y tres décimas menos, respectivamente. En 2004, este grupo creció un 3,3%.

El comunicado da la bienvenida a la flexibilización del sistema cambiario de China y expresa la esperanza de que este sistema orientado hacia el mercado mejore y estabilice el funcionamiento de la economía mundial. También se compromete el G-7 a sacar adelante la condonación de la deuda de los países más pobres del África subsahariana, acordada en julio pasado en Escocia.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la Unión Europea, Joaquín Almunia, destacó ayer, por su parte, que si bien hasta ahora el petróleo no ha tenido efectos serios sobre la inflación, su evolución se convierte, con las dificultades de la industria del refino en Estados Unidos, en un asunto todavía más grave. Almunia reconoció que Europa es un alumno "retrasado" en la recuperación económica mundial, ya que hasta Japón, según las previsiones del FMI, está abocado a un crecimiento del 2% durante 2005 y 2006.

Almunia reconoce que la economía europea no crecerá más del 1,2%, como dice el FMI, a lo sumo un 1,3%, y señala que el relanzamiento depende de lo que ocurra en países como Alemania.

El comisario estima que la Comisión mantendrá conversaciones con las autoridades alemanas entre el próximo mes hasta finales de año para analizar las medidas de consolidación fiscal en el presupuesto 2006. Alemania está violando una vez más en 2005 y previsiblemente en 2006 el Pacto de Estabilidad de la UE. Según Almunia, "para aumentar el crecimiento potencial en Alemania y en toda Europa hay un solo camino: las reformas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 2005