Angela Merkel intenta recuperar el terreno perdido en los sondeos

La polémica reforma fiscal de Kirchhof eclipsa los errores de Schröder

La candidata democristiana a canciller, Angela Merkel (CDU), de 51 años, y el jefe del partido hermano, la Unión Socialcristiana, el primer ministro de Baviera Edmund Stoiber (CSU), de 63 años, intentan arañar votos e inclinar la balanza a favor de una coalición de centro-derecha con los liberales (FDP). Los dos últimos sondeos ponen de manifiesto que la posibilidad de formar una coalición demoliberal (CDU/CSU-FDP) tras las elecciones del próximo domingo pende de un hilo.

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Democristianos y liberales suman un 48,5% de intención de voto, el mismo porcentaje que reúnen los socialdemócratas (SPD), Los Verdes y el Partido de la Izquierda. Merkel y Stoiber comparecieron ayer unidos en la intención de salvar los muebles y tratar de reparar los desastres de la campaña electoral democristiana en una conferencia de prensa celebrada en la sede de la CDU en Berlín.

Su contrincante, el canciller federal Gerhard Schröder (SPD), ha conseguido imponer los temas y convertir la campaña en un juicio al programa de la CDU/CSU y al ministro de Hacienda en la sombra Paul Kirchhof y hacer pasar a segundo plano el balance negativo del Gobierno de coalición SPD-Verde.

Merkel logró exponer de forma estructurada sus críticas y dejó claro que las elecciones se han anticipado por la quiebra del SPD y de que Schröder no contaba con la confianza de su propio partido. Se pregunta Merkel cómo podría Schröder gobernar con la misma coalición y más o menos los mismos diputados que le obligaron a disolver un año antes del fin de la legislatura el Parlamento federal (Bundestag).

Stoiber acusó a Schröder de preparar "una desvergonzada estafa electoral". Los democristianos han sacado de la chistera estos días la existencia, en el Ministerio federal de Hacienda, de una llamada "lista de venenos", con planes secretos de recortes y subidas de impuestos para ahorrar 30.000 millones de euros que faltan para cuadrar los presupuestos.

Gato escaldado

Se mostró Stoiber cual gato escaldado y dijo que el canciller prepara la misma maniobra de hace tres años, cuando él perdió las elecciones. Asegura el político bávaro que en 2002 también Schröder negó que habría subidas de impuestos y luego las hubo, y también escondió el ministro de Hacienda Hans Eichel (SPD) la información sobre el agujero fiscal pendiente. Según Stoiber, ahora el SPD trata de repetir la faena.

El segundo conejo que la CDU/CSU ha sacado de la chistera es la reaparición del ex subjefe del grupo parlamentario y portavoz de Hacienda Friedrich Merz, de 49 años, que dimitió del puesto hace meses por discrepancias con Merkel. Ahora, de grado o por fuerza, tal vez por imposición de los barones de la CDU/CSU, Merkel ha dado de nuevo la bendición a Merz para tratar de hacer olvidar los desaguisados provocados por el catedrático de Heidelberg Paul Kirchhof.

Al olor del poder, Merz se muestra listo para volver a la primera fila de combate político. Kirchhof ha declarado que coincide con Merz y está dispuesto a formar un tándem con el polémico político. Merz alcanzó popularidad al proponer un sistema de declaración de la renta que cabría en un posavasos de cerveza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de septiembre de 2005.

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