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Los socialistas vigilarán que la financiación extra vaya a la sanidad y no a otros 'agujeros'

El consejero Vicente Rambla califica la propuesta del Gobierno de "insuficiente"

Los socialistas valencianos estimaron ayer en 300 millones de euros la financiación que la Generalitat recibirá de forma adicional para solventar el déficit sanitario. Enrique Villarreal, secretario de Economía del PSPV, anunció ayer que los socialistas vigilarán que estos fondos se dediquen realmente a la sanidad y no a otros agujeros de la Generalitat. El consejero de Sanidad, Vicente Rambla, calificó la propuesta del Gobierno de "insuficiente" y redujo los fondos que recibirá la Comunidad Valenciana a 56 millones de euros, "el 10% del déficit anual", dijo.

Un día después del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), los responsables de Economía y Sanidad del PSPV-PSOE defendieron la propuesta del Gobierno sobre financiación sanitaria, que las comunidades gobernadas por el PP recibieron con la abstención. Enrique Villarreal, responsable de Economía del partido, se mostró perplejo por el voto de los populares, pues "la solución que propone el Ejecutivo de Zapatero es la misma que defendía el PP en la Comunidad Valenciana". Villarreal aludió en este sentido a una mayor capacidad normativa para la Generalitat en materia de impuestos especiales, una regulación del fondo de desplazados que permitiera financiar el gasto que generan y la actualización del criterio de población a la hora de calcular las transferencias del Estado a la Generalitat, una medida que el PSOE ha anunciado para cuando dentro de dos años se revise todo el sistema.

Villarreal estimó en unos 300 millones de euros adicionales los que recibirá la Comunidad Valenciana cuando se distribuyan a final de año la recaudación por impuestos especiales, entre otros. El secretario de Economía socialista anunció que su partido hará un "estrecho" seguimiento de "a qué dedicará el dinero" la Generalitat. "Camps se lo puede gastar en sanidad, pero también en obras faraónicas para rescatar a la Generalitat de la quiebra financiera en que se encuentra", agregó.

La portavoz socialista de Sanidad, Encarna Llinares, estimó en 1.121 millones de euros las deudas pendientes en relación al gasto -son datos de 2003-. Llinares denunció la política del PP en los últimos años que ha avanzado hacia la privatización de los servicios, el aumento de la deuda y la disminución del gasto en capítulos vitales como la atención primaria. "Desde el PSPV le pedimos a Camps que apueste por una sanidad pública de calidad y se aleje de los modelos de EE UU y Gran Bretaña".

En Castellón fue el propio secretario general de los socialistas, Joan Ignasi Pla, el que recalcó que el PSPV "vigilará" la aportación del Gobierno para la financiación sanitaria en la Comunidad Valenciana con el fin de que "no se utilice para el despilfarro y el descontrol", informa María Fabra. Además, Pla expresó su sorpresa ante las críticas de Francisco Camps, ya que el sistema aprobado por el PP no incorporaba ningún mecanismo de modificación en función de la población.

Para el consejero de Sanidad, Vicente Rambla, la propuesta de financiación sanitaria aprobada por el Consejo de Política Fiscal y Financiera el martes es "insuficiente", y cifró en 56 millones de euros la cuantía que la Generalitat percibirá de los fondos estatales. Rambla señaló que destinará esa suma a "aminorar el 10% del déficit que se genera cada año" ya que los 56 millones son "sólo el 10% de las necesidades que tenía planteadas" la Generalitat. "Si lo miramos por el número de ciudadanos que en estos momentos tienen tarjeta sanitaria a cada valenciano corresponden 13 euros por persona". "Eso", comentó "está muy lejos de los casi mil [euros] que necesita cada ciudadano de media para ser atendido en la sanidad valenciana".

El acuerdo implica que "tendrá que ser el Gobierno valenciano el que siga invirtiendo en sanidad, garantizando la calidad del servicio sanitario y haciendo una apuesta por las infraestructuras".

Desde Esquerra Unida, el portavoz de sanidad, Alfred Botella, exigió al Consell que se dedique a gestionar bien los nuevos recursos y que no haga victimismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de septiembre de 2005