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La sequía dispara el precio del aceite, que bate registros históricos

Las organizaciones agrarias estiman un recorte del 33% en la próxima cosecha

La falta de lluvias en el último año va a causar un notable descenso de la próxima cosecha olivarera, que las organizaciones agrarias estiman en más de un 33% respecto a la última recolección. La sequía es la principal causa de la vertiginosa escalada de los precios del aceite de oliva, que se han situado por encima de los tres euros el kilo, su récord histórico. El recorte de la producción se dejará sentir en el empleo que genera este cultivo en la comunidad.

Las consecuencias de la sequía van a ser especialmente adversas en el olivar de secano, que concentra dos terceras partes de la superficie de olivar en Andalucía, en torno a 1.400.000 hectáreas. Según las estimaciones de las organizaciones agrarias, en el secano se perderá al menos el 50% de la producción, algo que se compensará con el olivar de regadío, que tiene de momento garantizada una cosecha media, aunque su evolución dependerá de si hay o no precipitaciones el próximo otoño.

Según un informe elaborado por la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), con un otoño normal en cuanto a precipitaciones la producción estimada de aceite de oliva en todo el país es de 700.000 toneladas, muy por debajo de las 979.709 de la última campaña. En Andalucía se prevé una cosecha de unas 546.000 toneladas (el 78% de la producción nacional), muy lejos también de las 820.000 de la última campaña.

La producción con derecho a ayuda comunitaria (que incluye aceite de oliva, aceite de orujo y aceitunas de mesa) rondará las 800.000 toneladas, lo que significa un rebasamiento de menos de 40.000 toneladas de la cuota asignada a España (760.027 toneladas) por la Comisón Europea. Con estas previsiones, las penalizaciones que soportarán los olivareros serán de apenas el 5% (en la última campaña fueron del 32%), lo que les permitirá cobrar casi en su totalidad la ayuda comunitaria: 1,2 euros por kilo, frente a los 0,8 de la última campaña.

Menos jornales

Los productores relacionan el descenso de cosecha con el aumento en los precios del aceite de oliva, que han pasado en un año de estar en el umbral de los dos euros a sobrepasar los tres euros, una cifra histórica en este producto. "Son unos precios razonables impuestos por la ley de la oferta y la demanda y por la incertidumbre que hay en los mercados", mantiene Agustín Rodríguez, secretario general de UPA en Andalucía. "Éste no es un sector especulativo", agrega Rodríguez frente a las críticas a los olivareros por no poner en el mercado aceite y contribuir así a la escalada de precios. El dirigente agrario recordó que a los productores se les está pagando en origen a unos 3,25 euros el kilo (aceite de oliva virgen extra) cuando en los supermercados se encuentra a 3,60 euros.

La próxima campaña se va a iniciar con unas reservas de enlace de 200.000 toneladas, lo que augura que el aceite almacenado y el que se produzca no será suficiente para atender el consumo interno (600.000 toneladas) y las exportaciones (otras 600.000 toneladas en las últimas campañas), con lo que el precio seguirá al alza.

El sindicato UGT ha mostrado su temor por el impacto que tendrá en el empleo el recorte de cosecha. Pedro Marcos, de la Federación Agroalimentaria de Jaén, prevé que la próxima campaña apenas se generarán 6,6 millones de jornales, casi la mitad de los habituales en una campaña. Marcos cree que el empleo femenino será el más perjudicado y advierte de que habrá menos trabajo para temporeros inmigrantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de septiembre de 2005