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Todos los aviones estaban en tierra cuando el fuego alcanzó al retén de Guadalajara

Un piloto afirma que él y sus compañeros ignoraban la posición del equipo siniestrado

Cuando el retén de Guadalajara fue devorado por el fuego, los aviones y helicópteros estaban repostando o parados por el fuerte viento, según el informe del Centro de Operaciones remitido a la comisión de investigación. Un piloto de uno de los helicópteros ha enviado un escrito a una asociación de pilotos, según fuentes del sector, en la que afirma que ningún medio aéreo sabía que se estuviese atacando el incendio en el frente del siniestro y añade que una hora antes se había decidido reunir todos los medios aéreos en el frente contrario. Éstos fueron enviados allí a las 17.42, nueve minutos después del siniestro. La comisión concluyó ayer una semana de funcionamiento sin grandes avances.

El piloto no revela su nombre por miedo a represalias. En su carta explica que pilotaba uno de los helicópteros. Se incorporó al incendio el domingo 17, segundo día del fuego. Su relato coincide con los partes del Centro de Operaciones que ha sido enviado a la comisión de investigación. El piloto afirma que el vuelo "se desmadró" por la tarde: a las 16.20, un cambio en la intensidad del viento hizo que todos los focos del flanco oeste se uniesen en llamas enormes.

Tras un vuelo de reconocimiento comunicó que el flanco era impracticable y que las llamas se dirigían hacia una carretera, "por lo que era mejor darlo por perdido" y enviar los medios al flanco este. Así se hizo, siempre según su relato. El piloto asegura que "ningún medio aéreo" sabía que el retén se encontraba en el oeste, donde falleció por una explosión de fuego, un fenómeno imprevisible.

La descripción coincide con la de las llamadas del Centro de Operaciones. El retén sufrió el accidente a las 17.33. A las 17.42, un técnico forestal comenta que el frente que ocupa el retén "va muy fuerte". "Se habla con el técnico de extinción para que envíe los medios aéreos allí. Comenta que están repostando y no hay ninguno en vuelo". La decisión de entrar en esa zona la tomó el jefe del retén, que dirigía las operaciones en la zona, según declaró ante la comisión el técnico de extinción Ángel Vela. La zona era considerada segura.

Los diputados de la comisión del incendio no han variado sus posiciones. El PP criticó ayer que la comisión tenga un informe sobre 396 llamadas recibidas en el 112. El teléfono recibió 130.228 llamadas de todo tipo mientras duró el fuego. Según la consejera Llanos Castellanos, el informe es un reflejo "fidedigno" de lo que pasó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de agosto de 2005