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Fomento afirma que rebajará 900 metros de la A-2 en septiembre sin cortar el tráfico

El ministerio dice que sólo interrumpirá la autovía entre once de la noche y seis de la mañana

El Ministerio de Fomento asegura que la construcción del puente que unirá la avenida de Logroño, en el distrito de Barajas, con el tramo final de la calle de Alcalá, en San Blas, se hará sin cortar la autovía entre los puntos kilométricos 5,300 y 10,000. Los trabajos tienen previsto "deprimir en seis metros la rasante" de la autovía de Barcelona a lo largo de 900 metros. Un portavoz oficial no explicó cómo se hará esto sin que afecte al tráfico, pero afirmó que, si fuera necesario cortar la vía, se haría entre las once de la noche y las seis de la mañana. Las obras empezarán el próximo septiembre y terminarán en 2006.

Cuando el Ministerio de Fomento recuperó el año pasado el proyecto de túnel diseñado por primera vez en 1985 por el ingeniero municipal José María Paz Casañé ya anunció que, para poder construir el paso que unirá la avenida de Logroño con el final de la calle de Alcalá, tendría que "deprimir" (hundir) parte de la autovía de Barcelona.

Las dos vías que quedarán unidas con el puente están al mismo nivel que la autovía A-2 y, por ello, unos 900 metros de esta carretera entre los puntos kilométricos 5,300 y 10,000, tendrán que ser hundidos para poder construir el paso elevado que, en sus extremos estará rematado por amplias glorietas, "con el fin de minimizar el impacto en el entorno urbano", según el portavoz de Fomento.

En media hora se podrá cruzar la autovía desde Canillejas a la avenida de Logroño, gracias al nuevo paso elevado.

El ministerio aseguró que, pese a tener que realizar esta depresión del rasante de la zona, las obras no afectarán al tráfico. No habrá cortes ni desvíos. Tampoco está previsto que se reduzca la capacidad de la vía y, "en todo caso", los cortes se realizarán desde las 23.30 de la noche hasta las seis de la mañana, "para evitar atascos como los que se produjeron ayer [por el miércoles] en la carretera de entrada a Madrid por la A-2 debido al asfaltado de la vía", explicó el portavoz.

Las actuales conexiones entre la calle de Alcalá y la avenida de Logroño son, según aseguró Fomento en la explicación del proyecto, "puntos conflictivos", ya que ambas calles sólo están unidas por un estrecho puente de un carril por sentido que suele estar atascado en las horas punta. Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), más de 134.000 vehículos atraviesan cada día este punto de la autovía.

El puente actual tiene un ceda el paso y es transitado, además de por los autobuses de la EMT que unen los distritos de San Blas y Barajas, por camiones de gran tonelaje que transportan mercancías hacia el polígono industrial de Canillejas.

La A-2 está flanqueada en la actualidad por dos vías de servicio a ambos lados, que sirven para que los vehículos de los vecinos de los barrios aledaños (Alameda de Osuna, La Piovera, Ciudad Pegaso, Las Mercedes...) puedan incorporarse a la A-2. Estas vías de servicio, según Fomento, también van a ser reformadas y ampliadas entre el nudo de Eisenhower y la calle de Arturo Soria.

El presupuesto de las obras es de 12,7 millones de euros y su plazo de ejecución es de 16 meses (desde septiembre de 2005 hasta finales de 2006).

El proyecto del puente que unirá la avenida de Logroño con la calle de Alcalá fue adjudicado el año pasado a la empresa Fernández Constructor, S.A., después de que en 1994 se paralizaran los trabajos que había comenzado la constructora José Castro Matelo. El entonces concejal del distrito de San Blas, Isaac Ramos, detuvo las actuaciones "por problemas técnicos" -lo justificó en la "proximidad con las casas, zanjas sin tapar y escombros descontrolados"- que previsiblemente la infraestructura iba a originar en el entorno.

De esta manera, el proyecto que al fin se iniciará el próximo septiembre quedó congelado durante 10 años. Los pilotes ya construidos fueron desmontados y los barrios de San Blas y Canillejas siguieron sufriendo problemas de conexión. El objetivo de esta nueva obra es solventarlo y reordenar los accesos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de agosto de 2005