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Entrevista:SCARLETT JOHANSSON | Actriz | CINE

"No sé bien qué significa ser una estrella"

Con Lost in translation la crítica coronó a Scarlett Johansson como la princesa del cine independiente, al menos antes de que la belleza de esta joven actriz se impusiera sobre su talento, con esa voz algo ronca y un glamour propio de otras épocas. Ahí fue cuando pasó a ser bautizada como "estrella con cerebro" y " Marilyn Monroe del siglo XXI". Pero con tan sólo 21 años y una veintena de películas, Johansson ha echado a correr, literalmente, al frente de una película de acción, La isla. "Nunca he corrido tanto en toda mi vida. Ha sido agotador", confiesa la actriz que protagoniza junto a Ewan McGregor este filme de ciencia-ficción que transcurre en un futuro no muy lejano donde los ricos cuentan con su propio clon por si necesitan un trasplante.

"Supongo que cuando me dicen que 'La isla' no es exactamente una película mía me lo debo tomar como un cumplido"
"Uno siempre espera que su película sea un gran éxito. Mi única esperanza es que la gente se lo pase bien con mi trabajo"
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Una superproducción de unos 140 millones de dólares típicamente veraniega y con el sello de Michael Bay, el autor de películas como La roca, Armageddon o Pearl Harbor. "Vale, es cierto, le gustan las explosiones y me tuvo toda la película corriendo y gritando como si me fuera la vida en ello", admite Johansson antes de reconocer que también ella echó de menos "esos momentos íntimos de diálogo" a los que estaba acostumbrada. Eso no significa que acepte la extrañeza del público al verla en un filme tan atípico dentro de la carrera que se está labrando, al menos en comparación con sus títulos más recientes, con las sutilezas de Lost in translation o la naturalidad de In good company. "Supongo que cuando me dicen que La isla no es una película de Scarlett Johansson me lo debo tomar como un cumplido, pero no sé qué quieren decir. ¿Qué no es sofisticada? ¿O qué no lo hago bien? Uno puede hablar de una película de Woody Allen y sabes lo que significa, pero como actor no creo que sea justo que te encasillen en un tipo de filmes. Prefiero probar más cosas", dice.

Johansson está haciendo lo posible por mantener una carrera ecléctica y su recién descubierto talento como heroína en películas de acción llega enmarcado entre dos filmes que no pueden ser más distintas, Match point, el próximo estreno de Woody Allen, y otro, aún sin título también junto a Allen que está rodando en Londres. "Pensé que se habría quedado harto de mí", bromea la intérprete, de la que Hollywood parece no saciarse, como demuestran las ocho películas rodadas en poco más de dos años. Johansson no necesita un clon para este esfuerzo interpretativo y tampoco piensa que esté quemando la mecha con demasiada rapidez. Al fin y al cabo, pese a su juventud, lleva toda una vida en el cine, una profesión a la que quiso dedicar su vida desde que tenía tres años.

Lo que más sorprende de Johansson no es ni su belleza ni su juventud, sino su madurez. En persona se deja llevar de la misma naturalidad serena de la que suele hacer gala en sus películas. "Supongo que tengo un buen respaldo familiar", justifica esta actriz, que no soporta que la llamen "la chica de moda" o que le digan que su carrera "está al rojo". "Si algo está al rojo significa que en algún momento se enfriará o se pasará de moda", sugiere alguien que tampoco aguanta el fenómeno del famoseo. "Una cosa es ser una estrella, que no sé muy bien lo que significa pero que para mí es John Travolta, alguien al que no puedes dejar de mirar en la pantalla. Pero vivimos en un momento en el que están todos esos famosos que lo único que pueden enseñar es su último biquini y eso no me interesa".

A diferencia de gran parte de sus compañeros de generación en Hollywood, Johansson se ha desmarcado del grupo no sólo con su carrera, sino con su comportamiento sin escándalos. Como mucho están esos rumores que la tildan de mata hari entre los hombres de más edad, una historia propiciada por su filmografía, donde ha interpretado este papel de joven precoz en repetidas ocasiones. "La mayor parte de esas informaciones no tienen ni una pizca de verdad", ataja fulminante sobre esos rumores que la han unido a Jared Leto, de 33 años, o hablan de un encuentro sexual en el ascensor de un hotel con Benicio del Toro, de 38. También desmiente la última locura divulgada en la prensa del corazón que habla de un casting con Tom Cruise, de 42 años, para interpretar el papel de la mujer de su vida, una figura de la que ahora se encarga Katie Holmes. Johansson ni se molesta en aclarar esta absurda historia y tan sólo explica por qué se marchó de Mission Imposible 3, donde habría trabajado con Cruise. "Quería volver a trabajar con Allen y, desafortunadamente, al retrasarse el rodaje de MI3 tuve que abandonar el proyecto", asegura sin más. Sobre su supuesta relación actual con Josh Hartnett (27 años), Johansson tampoco abre la boca a menos que sea para comentar las maravillas de un actor al que conoció durante el rodaje de la última película de Brian de Palma, The Black Dahlia, basada en la novela negra de James Ellroy.

Con este panorama de futuros estrenos en su carrera, no parece especialmente preocupada por la recepción que reciba su último trabajo. De hecho, el estreno estadounidense de La isla fue mucho más frío de lo que esperaban sus creadores, con una recaudación que apenas superó los 12 millones de dólares durante su primer fin de semana y que la situó muy por debajo de Charlie y la fábrica de chocolates o Los cuatro fantásticos. "Uno siempre espera que su película sea un gran éxito. Mi única esperanza es que la gente se lo pase bien con mi trabajo. Al resto no le pongo tanta atención".

La actriz Scarlett Johansson.
La actriz Scarlett Johansson.ASSOCIATED PRESS

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