Londres vive en alerta general por temor a nuevos atentados

Las agresiones a musulmanes se multiplican por cinco tras los atentados del 7 de julio

Londres vivió ayer un día de alerta general ante el temor de nuevos atentados. La policía realizó un despliegue de fuerzas nunca visto desde la Segunda Guerra Mundial para prevenir cualquier ataque, aunque no quiso hacer públicas las cifras del número de efectivos desplegados. Los investigadores allanaron en la madrugada del jueves otros dos pisos en el sur de Londres y detuvieron a nueve sospechosos, tres de ellos turcos.

La policía y las organizaciones musulmanas han denunciado que las agresiones a ciudadanos de origen asiático o musulmanes se han multiplicados por cinco desde los atentados del 7 de julio.

Aunque la policía aseguró que no tenía información de amenazas concretas, Londres vivió un día de tensión. Los dos anteriores ataques se han producido en jueves y se temía que se pudieran repetir ayer, tres semanas después de los atentados del 7 de julio y una semana después de los del día 21. La presencia de oficiales de uniforme era muy visible en las estaciones, pero al mismo tiempo cientos, si no miles, de policías de paisano patrullaban en estaciones y en el interior de metros y autobuses.

El jefe de Scotland Yard, Ian Blair, aseguró que se han recibido más de 5.000 llamadas a la línea caliente puesta a disposición del público para que suministre cualquier dato que pueda llevar a los autores de los atentados o que permita evitar nuevos ataques. "Los atentados del día 21 no fueron llevados a cabo por un equipo B. No eran aficionados. Simplemente cometieron un error y tuvimos mucha, mucha suerte. La carnicería podía haber sido igual o mayor que la del día 7", explicó Ian Blair.

Los servicios de seguridad han examinado más de 15.000 cámaras de seguridad, una herramienta que se ha revelado especialmente útil porque ha permitido difundir el rostro de los cuatro sospechosos de haber llevado a cabo los atentados frustrados del día 21. De los cuatro, ha sido detenido uno, el somalí de 24 años Yassin Hassan Omar, acusado del intento de atentado en el metro de Warren Street, y que fue sorprendido en la madrugada del martes mientras dormía en una vivienda que consideraba segura en un barrio de Birmingham.

La policía difundió el miércoles nuevas fotografías del sospechoso del intento de atentado en la estación de Shepherd's Bush, al oeste de Londres. Fue reconocido por al menos dos de sus vecinos, que comunicaron a la policía que ese hombre vivía en cierta vivienda de Stockwell, al sur de la ciudad, y que habían visto también por ahí a otro de los fugitivos, el identificado por la policía como Muktar Said Ibrahim. Tres mujeres fueron arrestadas el miércoles por la noche, acusadas de cobijar a los fugitivos.

Ayer por la mañana la policía llevó a cabo nuevos registros en Tooting, también al sur de Londres. Seis hombres fueron detenidos en una vivienda y otros tres fueron arrestados en un kebab cercano. Según el dueño del establecimiento, se trata de tres turcos. Uno de ellos, de unos 40 años, llevaba ocho años trabajando con él. Los otros dos, de 26 y 30 años, llevaban allí dos meses.El número de agresiones cometidas por motivos religiosos y denunciadas a la policía se ha multiplicado por cinco desde el 7 de julio, según el Forum por la Seguridad de los Musulmanes, un organismo que colabora con la policía en la lucha contra los delitos de ese tipo. Las cifras de la Comisión Islámica de Derechos Humanos son incluso superiores. Desde el 7 de julio han sido atacadas nueve mezquitas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de julio de 2005.

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