EL DEBATE SOBRE LA POLÍTICA ANTITERRORISTA

Rajoy culpa a la nueva política antiterrorista del aumento de la 'kale borroka' por "fortalecer a ETA"

Mariano Rajoy, líder del PP, responsabilizó ayer al Gobierno y a "su nueva política antiterrorista" del incremento de la kale borroka (violencia callejera) en el País Vasco en las últimas fechas. Aseguró que ése es uno de los "efectos perversos" de una nueva política contra ETA que consiste, según Rajoy, en que el Parlamento haya "invitado" a la banda a negociar y que el Gobierno no haya instado a la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas. "El Gobierno rompió unilateralmente el Pacto Antiterrorista suscrito con el PP para ofrecer diálogo a los terroristas y ahora tenemos un Gobierno mendigando una tregua a una organización terrorista", aseguró Rajoy tras la reunión de su Comité Ejecutivo Nacional.

Tres son, según Rajoy, los "efectos perversos" de lo que él denomina "nueva política antiterrorista del Gobierno". El primero es que ETA, a través del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK en sus siglas en euskera), "ha recuperado su capacidad de influir en la política vasca". Destacó que los votos de EHAK fueron claves tanto en la votación de la nueva presidenta del Parlamento vasco como en la investidura de Juan José Ibarretxe como lehendakari. Esto no habría ocurrido, según el PP, si el Gobierno hubiera instado a la ilegalización de EHAK.

El segundo "efecto perverso", según Rajoy, es que ETA está "envalentonada" porque "tenemos un Gobierno mendigando una tregua, y así no se lucha contra el terrorismo". El Ejecutivo hace tal cosa, a juicio del líder de la oposición, por haber impulsado, como conclusión del debate del estado de la nación, una propuesta de resolución, que tuvo el apoyo de todos los grupos salvo el PP, que autorizaba al Ejecutivo a dialogar con la banda si ésta abandonaba antes la violencia.

Ese envalentonamiento de la banda es el motivo, según Rajoy, del incremento de la kale borroka. El último fin de semana ha sido uno de los más intensos y activos de violencia callejera de los últimos meses. Los violentos han utilizado la muerte en accidente de tráfico en el sur de Francia del presunto etarra Imanol Gómez para atacar con cócteles molotov el domicilio de una concejal socialista de Azpeitia; apedrear una sucursal bancaria en Pasaia; quemar contenedores de basura en diversas localidades; provocar una explosión en una oficina de Correos en Abadiño. Y, sobre todo, atacar a agentes de la Ertzaintza en San Sebastián durante un acto de homenaje al presunto etarra muerto en accidente. Los agentes repelieron la agresión con disparos al aire.

Tras acusar al Gobierno de estar mendigando una tregua a ETA y de ser el responsable del aumento de la kale borroka, Rajoy se quejó por no haber sido informado por el Ejecutivo de los documentos incautados a Mikel Antza (presunto jefe de ETA hasta su detención) y en los que, según él, "se demuestra que la banda no iba a renunciar ni a la autodeterminación ni a la independencia" del País Vasco. "Esto era conocido por el Gobierno y es una muestra más de cómo se ha comportado con su socio leal en el Pacto Antiterrorista".

Rajoy también censuró que la Dirección General de la Policía haya decidido cambiar a los máximos responsables de la lucha antiterrorista. "Se está desmantelando el aparato policial en la lucha antiterrorista. Esto es muy preocupante no sólo para el PP, también para los ciudadanos y para la policía", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 26 de julio de 2005.

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