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Los padres de una niña recurrirán la exculpación del profesor de kárate

Los padres de una de las niñas de entre 9 y 13 años, presuntas víctimas de abusos sexuales por parte de su profesor de kárate en colegios de Cabrils y Mataró, manifestaron ayer su intención de recurrir la sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Barcelona por la que el procesado resultó absuelto. Los progenitores aseguraron que su confianza en la justicia está "bajo mínimos" tras la exculpación del presunto agresor, Francisco C. S., pero expresaron su convicción con vehemencia: "debemos recurrir al Tribunal Supremo". En la sede de Barcelona de la Asociación de Mujeres Agredidas Sexualmente, en nombre de la que la letrada Lara Padilla ejerció la acusación en el juicio, los padres de la niña reconocieron que no se esperaban la absolución y afirmaron que la sentencia "se sale de toda lógica".

A su vez, Padilla quiso poner de manifiesto su "más enérgica protesta y denuncia" por el "maltrato institucional" al que el tribunal presidido por el magistrado Pedro Martín García ha sometido a las niñas. El tribunal basó la absolución en las contradicciones e incluso manifestaciones "inverosímiles" en las que incurrieron las menores durante la fase de instrucción del caso y en sus declaraciones posteriores en el juicio. Padilla recordó que la justicia ha decidido negar la credibilidad de las niñas, a pesar de que tres instituciones públicas certificaron la veracidad de sus testimonios y descartaron cualquier afán de fabulación, en base a protocolos internacionales reconocidos.

La letrada aseguró que otras secciones de la Audiencia hubieran dado "un fallo distinto ante las mismas pruebas" y acusó al tribunal de generar una "situación de impunidad" para los autores de abusos sexuales, al exigir testigos claves de las agresiones, entendiendo que éstas no se cometen públicamente. Tanto los padres de la menor, que prefirieron mantener el anonimato, como Padilla, denunciaron la "constatada deferencia de trato" que recibió el procesado, que no ocupó el banquillo de los acusados, sino que permaneció en estrados reservados a los letrados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de julio de 2005