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LOS EFECTOS DE LA SEQUÍA Y EL CALOR

Premià corta el agua de las duchas de la playa para combatir la sequía

El Ayuntamiento cree que los bañistas podrán usar los servicios de poblaciones vecinas

Las consecuencias de la sequía se están dejando notar en las playas catalanas. La localidad de Premià de Mar (Maresme) ha decidido cortar el agua que abastece las duchas de sus playas. Algunos vecinos critican la medida. "No considero que cortar el agua de las duchas sea una buena opción para luchar contra la sequía", asegura Francisco Valero, de 30 años y vecino de Premià de Mar.

Valero añade: "Para mí, restricción supone que no haya agua durante unas horas determinadas o en algunas zonas concretas, pero no que no la haya nunca en ninguna playa del municipio".

El alcalde de Premià, Jaume Batlle (CiU), publicó un bando el pasado 9 de junio en el que se anunciaban los cortes de agua de todas las duchas como una de las medidas adoptadas para intentar paliar la sequía.

Premià de Mar se encuentra en el llamado nivel 1 de escasez, por lo que se le exige aplicar restricciones, y el consistorio, aun sabiendo que dejar sin agua las duchas de la playa iba a ser una medida dura e impopular, ha decidido llevarla adelante por considerar que, al no tener una playa excesivamente grande, algunos usuarios podrían utilizar las duchas de otras poblaciones vecinas, sobre todo de El Masnou. Por eso, en los alrededores de cada uno de los conjuntos de duchas que se distribuyen por todo el frente marítimo de Premià de Mar se puede leer el bando en el que se advierte de esta decisión.

Las medidas adoptadas contra la sequía se han aplicado también en otras poblaciones; por ejemplo, en Mataró, donde las duchas no tienen agua por las noches, y en El Masnou, donde las restricciones afectan a una de cada dos duchas de sólo una de las playas de la localidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de julio de 2005