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Los comerciantes de Gràcia temen que las 'supermanzanas' ahoguen sus negocios

El plan de creación de supermanzanas que restringirán el tráfico en el distrito barcelonés de Gràcia ha puesto en pie de guerra a parte de los comerciantes, industriales y artesanos del barrio. Agrupados en la Plataforma Gràcia Sin Barreras, temen que el cierre de la primera manzana, comprendida entre Travessera de Gràcia, la calle de Providència y los Torrents de l'Olla y d'en Vidalet, sólo abierta a vecinos y en horarios restringidos de carga y descarga, ahogue sus negocios. La respuesta del distrito, que quiere comenzar a implantar las supermanzanas a partir de septiembre, es que estudiará los problemas de todos los colectivos.

El problema que los comerciantes ven en la implantación de las manzanas peatonales es la dificultad de mover vehículos libremente. "El comercio necesita un flujo abierto de personas y mercancías que muchas veces no son regulares, por lo que el cierre del tráfico amenaza nuestra supervivencia", asegura la portavoz de la plataforma, Marta Martín, quien explica que en pocas semanas han recogido más de 700 firmas contra la medida y han poblado los balcones de carteles con el lema No al cierre vial de Gràcia.

Martín argumenta que el 90% de los comerciantes, artesanos e industriales de Gràcia son personas vecinas del barrio, circunstancia que, a su juicio, "refuerza la tesis de que el plan ataca la sostenibilidad de la zona. Una cosa es desincentivar el tráfico, y con esto estamos de acuerdo, otra es imposibilitarlo", abunda la portavoz, que recuerda que algunos talleres tienen hasta 30 empleados. Como ejemplos de negocios perjudicados con la creación de supermanzanas, los integrantes de la plataforma citan quioscos de prensa, pequeños talleres, talleres mecánicos, imprentas y tiendas de muebles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de julio de 2005