Repsol quiere reducir en un 40% más su deuda
Renuncia a la carrera del tamaño y da prioridad a sus actividades más rentables y a los dividendos
Bajar de 20.000 a 5.000 millones de euros la deuda en cuatro años ha tenido un precio para Repsol YPF más elevado que el mero pago del principal y los intereses. Le ha obligado a reajustar su modelo de negocio a sus posibilidades. Su plan estratégico 2005-2009, tildado de conservador por algunos analistas, supone una renuncia a ascender en el selecto club de las mayores petroleras y una apuesta clara por explotar a fondo las actividades (refino y gas) y los mercados (España y Argentina-Brasil-Bolivia) donde cuenta con importantes ventajas competitivas, por retribuir mejor al accionista y por la solvencia financiera (va a reducir en un 40% más su deuda, que quiere situar en 3.000 millones en 2009, va a vender activos por 1.500 millones y a reducir otros 1.200 millones en costes).
Los recursos detraídos para pagar la deuda han tenido su correlato en la ausencia de inversiones en exploración y producción y hoy Repsol es una de las compañías con menores reservas de crudo y menor tasa de reposición. De ahí que el 54% de los 21.100 millones de euros que va a invertir en cinco años vayan a esta actividad.


























































