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Crónica:TENIS | Torneo de Wimbledon

A Nadal se lo traga la hierba

El mallorquín pierde ante Muller y asume que debe mejorar el saque y la volea para ganar en esta superficie

El público le animaba y gritaba "¡Go, Rafa!" cuando todo estaba terminando. Para el mallorquín Rafael Nadal, éste no será un Wimbledon para el recuerdo. Pero sí va a marcar un punto de inflexión de cara a próximas ediciones. Su derrota en la segunda ronda frente al luxemburgués Gilles Muller, de 22 años, en cuatro mangas, le sirvió al español para descubrir que a su juego le faltan todavía algunos detalles para poder ser peligroso en este tipo de superficies. La hierba dicta otras leyes que la tierra batida. Exige otro modo de jugar, hacen falta unas armas diferentes para poder desenvolverse con solvencia. Pero hay un factor que avala a Nadal: quiere aprenderlo todo.

"Federer dijo hace unos días que para poder jugar bien en hierba tiene que gustarte", afirmó ayer Nadal. "Y a mí me gusta". Esa es una premisa fundamental y poco común en el tenis español. Para un jugador que acaba de ganar su primer título del Grand Slam, en Roland Garros, no resulta nada fácil asumir una derrota en la segunda ronda del siguiente gran torneo. Y Nadal no es una excepción. "Obviamente, no voy a saltar de alegría", confesó. "Pero tampoco se me ve muy frustrado, ¿no? Desde el primer día dije que vengo aquí a aprender. Y me llevo unas cuantas lecciones. Me estoy planteando que habrá que construir una pista de hierba en Mallorca, porque es la única manera de mejorar en esta superficie. Y yo quiero ganar en Wimbledon. Será mi objetivo hasta el final de mi carrera".

Esta convicción acaba por mover montañas. Nadal no jugó ayer un gran partido, porque fue víctima de sus propias limitaciones. No es que Muller, 69º mundial, sea un gran especialista en hierba. Ni mucho menos. Lleva jugados en esta superficie los mismos partidos que Nadal en su etapa profesional: seis. Y cuando el martes ganó a Félix Mantilla, tras la retirada de éste por lesión, no sólo consiguió su primer triunfo en un torneo del Grand Slam, sino que fue el primer tenista luxemburgués de la era open (desde 1968) que lograba un hecho similar. Así que a él no le avalan ni la tradición ni la experiencia. En cambio, ayer enseñó todo un muestrario de golpes muy efectivos para jugar sobre hierba.

Básicamente, su saque, su resto y su volea. Tres elementos fundamentales para ganar partidos en esta superficie. "Habíamos preparado muy bien el partido", confesó Jordi Campo, el técnico que dirige a Muller en la Academia de Emilio Sánchez Vicario y Sergio Casal en Barcelona. "Le dije que saltara a la pista con una convicción total en que podía ganar y que corriera muchos riesgos con todos sus golpes. Y todo le salió bien". La clave de su victoria estuvo básicamente en su saque. Su media de velocidad estuvo en 188 kilómetros por hora y su saque más rápido voló a 203. Pero su ventaja fue que siempre encontró su mejor servicio cuando lo necesitó. Y ello le permitió tomar muchos riesgos en el resto y buscar golpes planos, profundos y ganadores.

"Quizás lo que más me ha sorprendido ha sido su regularidad en todo su juego, pero especialmente en el saque", comentó Nadal, que le había ganado este mismo año en el Godó por 6-0 y 6-2. "Y creo que ha tenido un poco de suerte en los breaks que ha afrontado, porque se ha jugado muchos segundos saques que le han entrado, y eso no es normal que siempre ocurra". Sin embargo, los problemas de Nadal provinieron de hechos ya conocidos. Aunque ha mejorado ostensiblemente su primer saque -el más veloz que hizo ayer se fue a 200 km/h.-, con el segundo da demasiadas facilidades para jugar en hierba. Y, por otra parte, debe mejorar su juego de red y jugar con más convencimiento en el resto y tomar más riesgos.

"Creo que me he puesto un poco nervioso cuando disponía del saque, porque no estoy acostumbrado a afrontar situaciones difíciles en este tipo de superficies", reconoció Nadal. "Hace dos años eso mismo me pasaba en tierra batida. Y cuando uno evoluciona, aprende a desenvolverse en estas situaciones. Es una cuestión de confianza. Pero yo estoy dispuesto a cambiar mi juego para hacerlo bien en estas superficies".

Ayer, los excelentes golpes con efecto de Nadal no tuvieron la misma eficacia que en Roland Garros. Sus restos cortos concedían demasiadas opciones a Muller, que frustró el esperado duelo entre Nadal y Gasquet previsto para la próxima ronda. "Hemos constatado que Rafa aún está verde para jugar en hierba", afirmó Toni Nadal, su entrenador. "Muller ha jugado como un tenista de hierba, con buen saque, arriesgando en el resto y buscando la volea y los golpes cortados. Y a Rafa le faltó agresividad en el resto. Pero de las derrotas también se aprende mucho".

Hombres. 2ª ronda: J. Melzer (Aus.)-A. Calatrava: 6-4, 6-4 y 6-1. G. Muller (Lux.)-R. Nadal: 6-4, 4-6, 6-3 y 6-4. R. Gasquet (Fra.)-G. Elseneer (Bel.): 7-6, 7-6, 6-7 y 6-2. D. Tursunov (Rus.)-T. Henman (RU): 3-6, 6-2, 3-6, 6-3 y 8-6.

G. Coria (Arg.)-X. Malisse (Bel.): 3-6, 6-3, 7-5, 6-7 y 6-4. Hoy: L. Hewitt (Aus.)-J. Gimelstob (EE UU), R, Federer (Sui.)-N. Kiefer (Ale.), F. López-M. Safin (Rus.) y J. C. Ferrero-F. Mayer (Ale.).

Mujeres: S. Williams (EE UU)-M. Santangelo (Ita.): 2-6, 6-3 y 6-2. M. Sharapova (Rus.)-S. Karatancheva (Bul.): 6-0 y 6-1. V. Williams (EE UU)-N. Pratt (Aut.): 7-5 y 6-3.

M. Pierce (Fra.)-J. Jakulenko (Ucr.): 4-6, 7-6 y 9-7.

C. Martínez-K. Brandi (Pur): 6-2 y 6-3.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de junio de 2005