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PSOE y PP justifican su participación en el Corpus por la tradición y la demanda popular

IU se opone a la presencia de las instituciones porque "España es un país laico"

La Iglesia llama a la desobediencia en temas como el matrimonio gay o la clonación terapéutica, pero el contencioso con el Estado se olvida cuando llega el Corpus Christi. Representantes del PSOE, PP y PA de Sevilla y Granada volvieron a desfilar tras la custodia en las procesiones religiosas de ayer. Los socialistas lo justifican por los acuerdos de los primeras corporaciones democráticas que así lo establecieron. El PP habla de tradición y demanda social. La única formación que no participó en los actos fue IU. "España es un país laico", recordaron sus representantes.

La Constitución establece en su artículo 16.3 que "ninguna confesión tendrá carácter estatal" y obliga a las instituciones a tener en cuenta las creencias de la sociedad y a mantener "relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones". Pero ese principio de aconfesionalidad se pone en duda en las procesiones del Corpus de Granada y Sevilla, en las que, desde la transición, las instituciones están presentes año tras año.

A su participación en el desfile religioso, el Ayuntamiento de Granada sumó ayer la colocación de un altar en la plaza del Carmen (su sede) para el que contó con la colaboración de la hermandad del Santísimo Cristo de San Agustín. El alcalde, José Torres Hurtado (PP), lo justificó por la demanda popular y negó que la fiesta sea un acto meramente religioso. "La gente quiere que las instituciones estemos presentes, la prueba es que cada año vienen más", afirmó.

Jaime Raynaud, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Sevilla, coincidió con el alcalde de Granada al señalar que el Corpus "es un día muy importante y grande para Sevilla". El edil criticó sin embargo la participación de los socialistas. "Me extraña que acudan a actos religiosos y que después defiendan posturas morales contrarias".

En ambas procesiones desfiló solemnemente una amplia representación del PSOE. Los respectivos subdelegados del Gobierno, Antonio Cruz (Granada) y Faustino Valdés (Sevilla); el presidente de la Diputación de Granada, Antonio Martínez Caler, y varios de los componentes de su equipo de Gobierno; el propio alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y seis miembros del grupo municipal socialista de Granada, participaron en los actos religiosos vestidos de etiqueta. "El Ayuntamiento tiene que estar por unos acuerdos municipales de 1980 en los que se asumieron estos compromisos para la Semana Santa, las Angustias y el Corpus. Pero es una representación meramente institucional", explicó José María Rueda, jefe del grupo socialista en Granada. El alcalde de Sevilla rechazó dar su opinión.

La portavoz del PA en el Ayuntamiento de Sevilla, Paola Vivancos, acude desde hace seis años a la procesión. "Vengo porque soy creyente aunque, independientemente de mis creencias, vengo como representante política. Yo estoy aquí aunque, evidentemente, respeto al que no quiera venir", dijo Vivancos que aseguró que "el Corpus es una tradición muy arraigada en Sevilla".

La única fuerza que cada primavera se opone a estos actos es IU. Su portavoz en Granada, Lola Ruiz, lo argumentó así: "Respetamos las creencias religiosas, pero pertenecen a lo personal y lo privado y no a lo público". "Si los políticos quieren ir como cualquier ciudadanos, que vayan, pero que no lo hagan representando a sus instituciones", concluyó.

Izquierda incoherente

"Me parece lamentable que un Estado laico confunda su representación institucional con actividades religiosas. Es grave la presencia de la Iglesia en la vida pública cuando llama a la desobediencia civil contra decisiones legítimamente adoptadas en el Parlamento", explica el poeta granadino Luis García Montero, para el que la fiesta es claramente religiosa "porque la preside la custodia y celebra la Eucaristía". La izquierda, según el poeta "poco puede decir al PP sobre esto, porque sus representantes también participan en los actos".

Para el escritor sevillano Luis Manuel Ruiz, la participación del alcalde socialista, Alfredo Sánchez Monteseirín, y algunos de sus concejales en la procesión es también "una contradicción flagrante". "Entiendo que el Corpus es una tradición pero deberían echarle un poco de coraje", asegura. El escritor considera "impresentable" que la procesión se pague en parte con dinero público. "Hay que distinguir de una vez entre lo político y lo religioso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de mayo de 2005

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