Las obras en el túnel de Santa María de la Cabeza comenzarán en 2006

El subterráneo tendrá que ser cortado al tráfico "durante un tiempo"

Las obras para alargar el túnel de Santa María de la Cabeza, que los vecinos reclamaron desde el día de su apertura (en febrero de 2003) al anterior gobierno municipal y que el actual alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, se comprometió a realizar, comenzarán a principios de 2006. Los trabajos durarán 14 meses, costarán 9,1 millones y harán crecer el paso subterráneo en 160 metros, desplazando su boca de salida desde el cruce con el paseo de la Esperanza, donde está ahora, hasta el puente de Praga y la conexión con la M-30. El túnel, que usan a diario 37.500 vehículos, quedará cerrado al tráfico durante cuatro meses, según Urbanismo.

El túnel de Santa María de la Cabeza -con 1.118 metros, el segundo túnel urbano más largo de España después del de María de Molina, también en Madrid- tiene sólo un sentido de circulación, de salida: permite llegar desde la glorieta de Atocha hasta las proximidades de la M-30 oeste sin semáforos. Fue inaugurado el 31 de enero de 2003 por el entonces alcalde, José María Álvarez del Manzano, que tuvo que soportar las pitadas de los vecinos ya ese mismo día.

Los residentes protestaban por algo que han mantenido durante estos dos años, y que convenció al nuevo alcalde: los coches salen a toda velocidad justo antes del cruce con el paseo de la Esperanza, lo que convierte ese tramo de Santa María de la Cabeza en una especie de autovía, con serio peligro para los peatones.

En enero de 2004, un chico de 14 años murió atropellado cuando intentaba cruzar indebidamente justo frente a la boca del túnel. Los vecinos exigieron un semáforo, pero el Ayuntamiento respondió que eso era imposible, porque produciría choques entre los coches que salían del túnel.

Finalmente, Gallardón asumió la petición vecinal el pasado junio, y ayer el gobierno municipal aprobó inicialmente el proyecto, que será sometido a información pública hasta el próximo 6 de junio, aprobado definitivamente en julio y adjudicado en otoño. Las obras comenzarán en 2006, y si los plazos se cumplen podrían estar terminadas poco antes de las elecciones municipales de 2007.

37.000 coches al día

El proyecto prevé ampliar en 160 metros el paso subterráneo (más 130 metros de rampa), de modo que la boca de salida quedará casi en el cruce del paseo de Santa María de la Cabeza y el paseo de la Chopera, frente al Puente de Praga. Desde allí, los conductores -37.500 de media diaria por el túnel, y otros 22.200 en superficie- accederán directamente a la M-30, que en ese tramo también será subterránea cuando terminen las obras de reforma de la vía de circunvalación junto al Manzanares, allá por abril de 2007.

La intersección entre Santa María de la Cabeza y el paseo de la Esperanza, motivo de la protesta vecinal, recuperará el semáforo que había antes de la construcción del túnel y que los vecinos reclamaban. Habrá también un paso peatonal. La anchura del nuevo túnel será idéntica a la actual: dos carriles, sentido salida, de 3,5 metros cada uno.

Las obras obligarán a cerrar al tráfico todo el paso subterráneo durante un tiempo, "el mínimo imprescindible", según Gallardón, que afirmó que los técnicos aún no saben cuándo y por cuánto tiempo se producirá ese cierre. El alcalde aseguró que el proyecto aprobado en su día por Álvarez del Manzano era "magnífico", pero él ha tenido que "mejorarlo" cambiando, sólo dos años después de la inauguración, la ubicación de la boca de salida. Tras presentárselo ayer a los periodistas, el alcalde organizará próximamente otro acto de presentación del plan de obra, esta vez para enseñárselo a los vecinos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de mayo de 2005.