Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Hyundai Sonata | PRUEBA

Una berlina coreana al gusto europeo

Un familiar clásico de imagen discreta con el equipamiento de serie de los modelos más completos, a precios ajustados. El nuevo Hyundai Sonata no sorprende por su diseño, pero incluye todos los elementos de seguridad más importantes y otros detalles poco habituales, como tapicería de cuero y navegador. Y sigue siendo más barato que la mayoría de sus rivales.

El Sonata es una berlina media de diseño clásico que permite comprobar la evolución de las marcas coreanas. Frente a la limitada calidad y las tarifas agresivas de los modelos de hace unos años, Hyundai opta ahora por ofrecer una tecnología y contenidos superiores y, sobre todo, una relación entre precio y equipamiento de serie más favorable que la de sus rivales europeos. El mejor ejemplo es el nuevo Sonata, que se vende a partir de 25.000 euros (2.4 GLS Full).

Imagen clásica y convencional

MÁS INFORMACIÓN

La última entrega de la berlina coreana ha crecido en todas las direcciones y mide 4,8 metros de largo, cinco centímetros más que el modelo anterior. El aumento de tamaño y un diseño más convencional, pero también más elegante, le proporcionan más presencia. Aunque sigue teniendo una estética clásica, con la arquitectura de las berlinas de siempre y ningún detalle que destaque, es un coche moderno que no desentona.

Dentro de su sencillez evita los adornos superfluos, no siempre de buen gusto en los coches coreanos, y tiene un aspecto limpio y discreto. El frontal con los faros estrechos, las formas redondeadas de las aletas y el parachoques definen unos ángulos suaves. El lateral no tiene nada especial, pero la línea del techo se une de forma armoniosa con el maletero. En la vista posterior destacan los pilotos estrechos y un parachoques sólido y bien integrado. Ofrece una buena aerodinámica (CX:0,32), que refleja la calidad del conjunto.

Amplio y correcto por dentro

El interior no presenta nada que sorprenda, pero mantiene la sencillez en el diseño, que se aprecia en el salpicadero-muy convencional, aunque con los plásticos en dos colores- y en la consola central, simple y ordenada. Los materiales y ajustes son correctos, como la calidad de acabado. El tono gris claro de los plásticos y, sobre todo, la tapicería de cuero crean un ambiente luminoso y acogedor. El resto es bastante clásico y no tiene ningún detalle de diseño que llame la atención. Hyundai ha buscado la funcionalidad para hacer un coche práctico y cómodo en el uso diario. Por eso incluye unos asientos delanteros grandes, el del conductor con reglaje eléctrico, para encontrar con rapidez la posición ideal. Tiene también unas plazas traseras generosas con suficiente espacio para las piernas y una buena dotación de huecos para objetos: portagafas, posavasos, apoyabrazos con varias repisas... Y añade un maletero enorme que refuerza sus virtudes como coche familiar.

Máximo equipamiento

Aunque las suspensiones priman el confort, el Sonata tiene una estabilidad satisfactoria para viajar con comodidad y una insonorización que aísla bien los ruidos mecánicos y de rodadura. De momento sólo se vende con un motor 2.4 de gasolina (161 CV) en acabado único GLS Full. Pero

lo más destacado es su equipo de serie, que le sitúa a la altura de las berlinas más completas de su tamaño y rompe con la tradición de los coches coreanos. Incluye todo lo importante en seguridad: seis airbags, ABS, ESP y hasta reposacabezas activos en los asientos delanteros. Viene también con climatizador, cuatro elevalunas eléctricos, ordenador de viaje y detalles menos habituales como tapicería de cuero, techo solar, sensores de aparcamiento y hasta radio-CD con navegador integrado.

La gama se completará en septiembre con el motor 3.3 V6 de gasolina (235 CV), y a final de año, con las versiones básicas: 2.0 (145 CV) y 2.0 turbodiésel (135 CV).

Conclusión

El Sonata es una berlina familiar moderna y bien resuelta que cumple en todo. Ofrece una línea discreta, un interior amplio y práctico y un maletero generoso. Tiene un funcionamiento mecánico correcto, con un tacto suave y silencioso. Y sobre todo incluye un equipo de serie muy completo que no se refleja en el precio, bastante ajustado y competitivo.

MÁS POTENTE Y MEJOR EQUIPADO

El nuevo Sonata tiene unos precios ajustados, pero su mejor argumento es un equipo de serie muy completo y superior al de sus rivales que refuerza su competitividad. Cuesta 4.000 euros más que un Kia Magentis 2.5 V6 y es 3.000 más caro que el Chevrolet Evanda 2.0. Sin embargo, ofrece seis airbags y ESP de serie, y también, tapicería de cuero, sensores de aparcamiento y navegador. En cambio, el Kia y el Chevrolet vienen sólo con cuatro airbags, no pueden montar el ESP y tampoco llevan navegador y otros detalles. Y al primero hay que añadirle los asientos de piel (1.352 euros). El Citroën C5, en cambio, es ya 2.800 euros más caro y la diferencia con el Skoda Superb equivalente sube a 3.100. Los dos incluyen un equipo de seguridad similar e incluso superior en el C5 (siete airbags, alerta de cambio de carril...), pero el cuero y el navegador se pagan aparte y amplían la diferencia.

SENCILLO Y CON SENTIDO PRÁCTICO

El diseño interior del Sonata es bastante sencillo, pero crea un ambiente agradable y acogedor. El salpicadero lleva los plásticos en dos tonos, más oscuros en la zona superior para evitar los reflejos del sol y más claros por debajo para aumentar la luminosidad. Combinan bien con las tapicerías, pero presenta algunos detalles de acabado mejorables, como el volante, demasiado austero, y el equipo de música con navegador, que no va integrado en la consola, lo que aumenta el riesgo de robo. En cambio, los accesorios funcionales están bien resueltos y facilitan la vida a bordo. Los pasajeros de delante cuentan con un apoyabrazos hueco con bandeja en la zona superior y un cofre interior, y disponen también de dos posavasos en la zona del freno de mano, una repisa a la izquierda del volante y estuche de gafas en el techo. Además, las plazas traseras llevan un apoyabrazos desplegable con otros dos posavasos.La capacidad del maletero (523 litros) es otra de las virtudes prácticas del Sonata. Se puede ampliar abatiendo los respaldos y deja espacio libre debajo del piso para alojar una rueda de repuesto normal. Por último, la zaga es muy convencional, pero el diseño de los pilotos y el parachoques transmiten solidez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de mayo de 2005

Más información