Reportaje:

Melodías para evitar la inyección letal

El concierto ofrecido por Jorge Pardo y Nono García en Málaga recauda fondos para liberar a un condenado a muerte

Pelear contra la pena de muerte a través del arte. El virtuoso flautista y saxofonista madrileño Jorge Pardo hizo anoche un hueco en su frenética y exitosa carrera para protestar contra la pena capital. Junto al guitarrista gaditano Nono García, tocó en la sala Vivero de Málaga para lograr fondos que ayuden a esquivar la inyección letal a Thomas Miller-El, un preso afroamericano que permanece en el corredor de la muerte y ha sobrevivido a 11 fechas de ejecución. Los músicos redujeron su caché, y la recaudación de taquilla se destinará íntegra a pagar a los abogados y ejercer la necesaria presión mediática. "Con una tragedia así muestras sensibilidad y te implicas sin preguntar demasiado", dice Pardo.

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Un grupo variopinto de médicos, fotógrafos e historiadores malagueños se unieron en 2001 a la red mundial de plataformas en apoyo a este reo. Después de una sentencia del Tribunal Supremo estadounidense, que obligó en 2003 a revisar el caso por discriminación racial en la selección del jurado, estos días los activistas están pendientes de que la Corte de Texas otorgue una nueva fecha al juicio, tras las irregularidades que llevaron a la cárcel a Miller en 1986.

La ola solidaria surgió a partir de la película La espalda del mundo, del director Javier Corcuera, ganador de la sección de documentales de la última edición del Festival de Cine de Málaga con Invierno en Bagdad. La denuncia del caso que hacía Corcuera en dicho filme fue tan escalofriante que muchos espectadores reaccionaron. La red creada consiguió, desde su sede central en Suiza, la insólita sentencia favorable del Supremo, que sólo admite como media uno de cada 700 casos presentados.

Pedro Ariza, presidente de la célula malagueña, explica que poco a poco se van salvando vidas. Recientemente, visitó Málaga el mexicano Mario Flores para agradecer el apoyo prestado a su causa. Flores estuvo en el corredor de la muerte durante años "por error" antes de ser puesto en libertad. A pesar de liberar a presos, Ariza cuenta cómo el sistema judicial estadounidense suele realizar "ejercicios de funambulismo" para evitar pagar las indemnizaciones por sufrir estancias injustas en la cárcel.

En una carta enviada en abril a sus grupos de apoyo, Miller-El explica su calvario actual, en el que las autoridades penitenciarias lo han trasladado a un módulo de presos con trastornos mentales. "Me han colocado con algunos de los más perturbados, dejándome donde los detenidos prenden fuego a sus colchones. En una unidad donde se han suicidado dos de los tres últimos residentes", revela en una angustiosa misiva de agradecimiento.

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Pardo acaba de llegar de Estados Unidos tras colaborar con el genial pianista Chick Corea, y es consciente de la dificultad de que esta causa sea oída en dicho país: "Sólo las grandes hazañas tienen repercusión, pero por aquí [por anoche] surgirá en honor a Miller el chispazo de la improvisación, parte importante de nuestra dieta como músicos, y colaboraremos con su causa".

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Sobre la firma

Javier Martín-Arroyo

Es redactor especializado en temas sociales (medio ambiente, educación y sanidad). Comenzó en EL PAÍS en 2006 como corresponsal en Marbella y Granada, y más tarde en Sevilla cubrió información de tribunales. Antes trabajó en Cadena Ser y en la promoción cinematográfica. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla y máster de EL PAÍS.

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