Nuevas pruebas contra Blair sobre Irak calientan la recta final de la campaña electoral
El espectro de la guerra de Irak volvió ayer a irrumpir en la campaña electoral del Reino Unido y puso a la defensiva al primer ministro británico, el laborista Tony Blair, a tan sólo cuatro días de las votaciones. Un documento oficial, publicado por The Sunday Times, de julio de 2002 prueba que Estados Unidos ya había decidido entonces -ocho meses antes del comienzo de la guerra- la invasión de Irak y que contaba con el apoyo de Londres.
El documento es la minuta de una reunión de Blair con altos cargos en Downing Street, en la que a pesar de constatar la "debilidad" de los argumentos contra Sadam Husein, se buscaron fórmulas para que la opinión pública apoyara el cambio de régimen en Irak. Pese a la polémica, el líder laborista mantiene su ventaja en los sondeos de las elecciones del jueves.


























































