Inversión | CONSULTORIO

Ventajas comparativas

Cierra el mes de abril con destacadas caídas en los mercados bursátiles, pero asociadas a factores diferenciales respecto a anteriores procesos correctivos. El primero es que se ha observado un incremento de la volatilidad implícita que pone de manifiesto que los agentes han demandado una mayor cobertura ante una posible continuación de las cesiones. ¿Por qué este temor? Sin duda, y éste es el segundo hecho diferencial, por los indicadores de sentimiento, que, salvo escasas excepciones, han experimentado nuevas caídas.

Aceptando que la economía mundial está en desaceleración, la evidencia empírica es clara, al señalar que la gran mayoría de situaciones similares han estado acompañadas por cesiones en las bolsas, en muchas ocasiones de elevada intensidad. ¿Conviene, por tanto, alertar de un proceso bajista para los próximos meses?

La Bolsa no está cara en términos de PER, como suele ser habitual en las fases expansivas de la economía, sino en "equilibrio"

En nuestra opinión, no, gracias a la identificación de varias diferencias entre la situación actual y la vigente en otros procesos de desaceleración económica que permiten apostar, al menos, por la capacidad de resistencia de los índices. Así, el crecimiento del PIB de los dos últimos años ha permitido un crecimiento acumulado de los beneficios empresariales del 40%, que no ha sido replicado por los índices bursátiles, ya que se han revalorizado, en media, un 30% (después de haber caído desde 2001 un 50%). En consecuencia, en términos de PER, la Bolsa no está cara, como suele ser habitual en las fases expansivas de la economía, sino en "equilibrio". Adicionalmente, la rentabilidad por dividendo supera, al menos en Europa, a la TIR del bono a 10 años. Además, y también ésta es una novedad, las empresas han aprovechado la expansión no tanto para decidir nuevos proyectos de inversión, sino para sanear sus balances, por lo que afrontan la desaceleración en una posición mucho menos vulnerable. Por último, todo apunta a que podríamos haber encontrado en Asia un buen recambio como motor del crecimiento económico mundial.

David Cano y Alberto Ruiz son profesores de la Escuela de Finanzas Aplicadas (Grupo Analistas).

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