Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El CVC atribuye la venta del olivo milenario a un proceso de "aculturación"

El Consell Valencià de Cultura (CVC) emitió ayer un severo comunicado con una llamada de alerta ante lo que considera un proceso de "aculturación" y de "anestesia colectiva". El escrito del CVC, emitido desde su presidencia, inscribe la venta de un olivo de la localidad de Càlig de 1.800 años de antigüedad a un parque francés en un proceso "del que todos somos más o menos responsables". También recrimina que, "por un lado, tenemos el espectáculo deshonesto de quienes defienden la valencianía de la paella con la boca llena de gazpachos y, por otro, una anestesia colectiva que nos incapacita, incluso, para espantarnos las moscas".

En cuanto al árbol, que pudo ser arrancado y vendido debido a la desprotección que sobre estos árboles existe en la Comunidad Valenciana, el texto recuerda que el olivo de El Maestrat "nació al menos mil años antes de que los valencianos nos inventáramos a nosotros mismos". "¿Es valenciano?, ¿es nuestro?", añade para concluir que, "si de alguna manera lo consideramos valenciano, es sólo en la medida en que nosotros nos consideramos valencianos". Para el CVC se trata de un hecho "lamentable, pero sólo para unos cuantos" y "no perseguible, de manera que no decir nada parecería complicidad pero clamar contra el dueño sería hipocresía". "Y éste es el problema", sentencia.

Así, advierte de que aunque aún hoy se conservan alrededor de un millar de olivos milenarios en El Maestrat, "también hemos conocido, no hace tantos años, centenares de kilómetros de costa natural, o una Huerta de Valencia cuando todavía podía distinguirse de un suburbio medio industrial, medio residencial, con un Tribunal de las Aguas que no daba ganas de reír por no llorar". El CVC se refiere a otras acciones recientes y enumera las "agresiones a monumentos, atribuibles a descerebrados pero más justamente a una aculturación de la que todos somos más o menos responsables", así como los "obstáculos y malas maneras de funcionarios y de particulares para reprimir el uso social, el único que cuenta, del valenciano".

Precisamente ayer la Consejería de Territorio anunció que prepara un proyecto de ley para proteger los árboles monumentales, entre los que se encuentran los olivos milenarios sometidos, desde hace años, al expolio, sobre todo en las comarcas del interior de Castellón. Así lo indicaron ayer fuentes de la consejería. Esta posición del departamento que dirige Rafael Blasco choca con la sostenida por el PP hace dos años, cuando rechazó una proposición de ley presentada por el PSPV para "garantizar la protección y conservación del patrimonio arbóreo monumental".

De Camp de Túria a Camp de Golf

En muy pocos años, el Camp de Túria ha pasado de tener un campo de golf, el Escorpión de Bétera, a ser un campo de golf toda la comarca, sólo interrumpido por las urbanizaciones vinculadas a estas zonas deportivas, que van dentro de estos caballos de Troya. Así, al que ahora se proyecta para Bétera, se unen el de Porxinos, en Riba-roja, el de Les Fontanelles, que será aprobado hoy por el pleno del Ayuntamiento de Nàquera, el del Vedat del Català, en Llíria, o los dos proyectos de La Pobla de Vallbona. Y los que se añadirán en breve a este rosario como producto de la presión que ejerce la política agresiva de las grandes empresas de construcción, que van acumulando terrenos en el eje Llíria,Vilamarxant y Cheste, mientras las infraestructuras se quedan obsoletas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 2005

Más información