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LA REFORMA DE LOS ESTATUTOS

El PSOE basa su reforma del Estatuto en la codecisión con el Estado y en aspectos sociales

Chaves reitera que "no puede haber privilegios de unos territorios sobre otros"

La propuesta del PSOE para la reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía presentada ayer en Carmona (Sevilla) tiene un marcado tinte social, amplía y blinda el paquete actual de competencias para evitar la invasión de la legislación básica estatal e incluye una batería de iniciativas para codecidir con el Estado en materias que les afectan formuladas desde una posición de inequívoca lealtad institucional y pertenencia a España. La propuesta apunta algunos principios generales sobre la financiación de la comunidad, como el de considerar "esencial" el criterio de la población, incluida la inmigrante.

Más de dos centenares de personas asistieron ayer en Carmona, la localidad sevillana donde se redactó el Estatuto actual, a la presentación del documento del PSOE por parte de su secretario general y presidente de la Junta, Manuel Chaves. El único aplauso que éste arrancó de los asistentes fue cuando de manera indirecta se refirió, sin citarla, a la iniciativa del Gobierno tripartito de Cataluña sobre financiación. "No puede haber privilegios de unos territorios sobre otros o a costa de otros. Esto también vale para el sistema de financiación", dijo.

La propuesta de reforma del Estatuto del PSOE, que cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento, define a Andalucía como una nacionalidad, una mención que ya viene en el texto actual pero de manera muy farragosa. El PSOE, sin embargo, no pone el acento en las cuestiones de identidad, sino, sobre todo, en las sociales.

En este sentido, los socialistas proponen la inclusión de un nuevo título relativo a derechos sociales, a la educación, sanidad, protección de menores, mayores, familias e integración de las personas discapacitadas y dependientes, que se regularán mediante ley. Lo más destacado en este apartado es que los titulares de de estos derechos "serán todas las personas con vecindad administrativa en Andalucía", por lo que se incluye a los inmigrantes.

En cuanto a la relación de Andalucía con el Estado, los socialistas apuestan de manera clara por la fórmula de codecisión en aquellas materias que le afectan. Así, defiende su participación en la planificación de las inversiones del Estado en el territorio andaluz, la presencia en los Consejos de Ministros de la UE dentro de la delegación Española cuando se debaten temas de su exclusiva competencia y defienden la participación de Andalucía en los procesos de designación de magistrados del Tribunal Constitucional y de consejeros del Consejo General del Poder Judicial, así como los órganos reguladores de carácter estatal, entre los que los socialistas incluyen sin citarlos, el Banco de España, la Comisión Nacional de la Energía y la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones.

En cuanto a las competencias, el PSOE quiere reforzar el autogobierno y evitar la sustracción de las mismas por la invasión de la legislación básica estatal. De este modo afirma que "conviene especificar pormenorizadamente" las competencias y a las ya contempladas incluye un amplio paquete entre las que destacan dos: la de fijar los cupos de inmigrantes y el control de la contratación laboral; y la de gestionar los ingresos de la Seguridad Social, "con garantía del mantenimiento de la Caja Única". También figuran los puertos, aeropuertos y ferrocarriles, la gestión de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y la de museos, archivos y bibliotecas radicados en Andalucía.En sintonía con la tesis del PSOE de que los Estatutos no pueden fijar unilateralmente el sistema de financiación autonómica, la propuesta para la reforma del Estatuto de Andalucía huye de las especificaciones, pero apunta algunos principios que deben regir como es el de la población.

Los socialistas califican de "criterio esencial" para fijar la participación anual en los ingresos del Estado el de la "población real actualizada de acuerdo con el último censo" y, de nuevo, vuelve a citar a la población inmigrante ya que considera que para determinar esos ingresos "se deberán tener en cuenta" los servicios a prestar a extranjeros.

Durante la presentación del documento, el presidente de la Junta, Manuel Chaves, subrayó dos cuestiones que él mismo consideró como autolimitaciones. Por un lado, el respeto escrupuloso a la Constitución y la pertenencia de Andalucía como parte sustancial "de la nación española".

Consenso

Por otro, expresó su empeño "personal" en que el consenso presida la reforma estatutaria. "Quiero dejar claro que el consenso es una prioridad", dijo Chaves, quien en alusión directa al Partido Popular, apeló a que no se entienda esa declaración de principios como "un derecho al veto". El PP no es necesario numéricamente para sacar el Estatuto por mayoría de tres quintos en el Parlamento andaluz. También en dirección a la derecha animó a "no escurrir el bulto ni de sacar a pasear los fantasmas particulares".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 2005