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La Guardia Civil halla residuos muy peligrosos en Valdemingómez

Quedan en libertad con cargos los cinco detenidos por los vertederos ilegales

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha encontrado residuos altamente contaminantes en los cinco vertederos de Valdemingómez que operaban de forma ilegal. Restos de botes de pintura y pilas son algunos de los productos que se mezclaban con escombros y materiales procedentes de obras, según fuentes de la investigación. El juez decidió el jueves por la noche poner en libertad con cargos a los cinco detenidos, que tienen la obligación de presentarse en el juzgado cada 15 días.

Entre los residuos detectados por los agentes del Seprona se encuentran también baterías y restos de aceite. Se trata en todo caso de residuos que no son degradables, por lo que habrá que comprobar si han llegado al subsuelo y han podido contaminar acuíferos que discurran por la zona. De ese trabajo se encargarán, según fuentes del instituto armado, los peritos de la Consejería de Medio Ambiente y del Ayuntamiento de Madrid. "De vez en cuando y sobre todo en verano, se producían incendios fortuitos porque estos materiales ardían de forma espontánea", señaló un mando de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid.

Las investigaciones de estos casos son a raíz de diversas denuncias de los empresarios de vertederos legales, que acusaron a los detenidos de intrusismo. También llegaron al Seprona quejas de diversos colectivos ecologistas. Ambos grupos detectaron que el número de explotaciones y el territorio que ocupaban se había disparado en los últimos años. El precio que cobraban los detenidos a los transportistas oscilaba entre los 38 y los 100 euros, según la capacidad del contenedor que quisieran verter. La cifra en los vertederos autorizados no bajaba de los 240 euros, según fuentes de la Guardia Civil.

Según las investigaciones de la Guardia Civil, una media de 250 camiones diarios descargaban sus residuos, lo que suponía unos ingresos de 14.000 euros al día para los detenidos cuando por esa misma cantidad de residuos un vertedero municipal facturaría 62.000 euros.

Para llevar a cabo estas investigaciones, la Guardia Civil ha contado con fotografías aéreas de las zonas afectadas y a través de archivos históricos se confirmó el notable crecimiento de los vertidos realizados por estas cuatro empresas. En uno de los casos, la montaña de basura era de tales dimensiones que anulaba la comunicación entre dos antenas de radio de la zona. "Tenemos más investigaciones similares abiertas y esperamos que ésta sirva de ejemplo a otras explotaciones que están operando en la región totalmente irregulares", señalaron fuentes de la investigación.

Un punto destacado que está pendiente de estudio por parte de inspectores de la Agencia Tributaria es calcular el dinero defraudado a este organismo debido a que los detenidos no han ingresado el canon de vertidos que recoge la legislación actual. Además, proporcionaban facturas falsas a los transportistas para justificar el pago del impuesto del valor añadido (IVA) a quienes lo solicitaban.

Según la Guardia Civil, en las explotaciones de esas cuatro empresas, la afluencia de camiones de gran tonelaje cargados de escombros era incesante y vertían sin control o estudio alguno, por lo que podían producirse riesgos para la salubridad y la seguridad ciudadana.

En la operación, denominada Punto Limpio, se detuvo a cinco personas y se precintaron numerosas excavadoras y maquinaria industrial. Los detenidos eran empresarios de nacionalidad española y se les imputan presuntos delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, así como delitos contra los derechos de los trabajadores, defraudación de fluido eléctrico e hídrico, y falsificación de documentos. Los guardias encargados de la investigación hallaron a unos nueve inmigrantes magrebíes que trabajaban de forma ilegal para los detenidos. Éstos realizaban esta actividad ilícita desde 1999.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de abril de 2005