Tribuna:EL NUEVO PAPA | El perfilTribuna
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Hay que darle tiempo

La elección del cardenal Joseph Ratzinger como nuevo Papa supone una inmensa decepción para un sinnúmero de personas que esperaban el nombramiento de un Papa reformista entregado a las necesidades espirituales de la Iglesia. Pero hay que darle tiempo. La experiencia nos enseña que ocupar el lugar de Pedro en la Iglesia católica de hoy en día supone un reto capaz de transformar a cualquiera: se puede llegar al cónclave como cardenal progresista y salir convertido en Papa conservador (Montini-Pablo VI), o bien llegar al cónclave como cardenal conservador y salir convertido en un Papa progresista (Roncalli-Juan XXIII). Las primeras señales serán muy importantes:

- Los nombramientos de los altos cargos de la curia, sobre todo del secretario de Estado cardenalicio y del responsable de la congregación de la fe.

Más información

- El discurso inaugural que bosquejará el programa.

- La primera encíclica que definirá el rumbo.

- Las primeras decisiones referentes a la organización de la curia y las cuestiones de doctrina, moral y disciplina.

La elección de Benedicto XVI como nombre deja abierta la posibilidad de que se adopte un rumbo moderado. Démosle una oportunidad. Habría que conceder a los nuevos Papas 100 días, igual que se hace con los presidentes de EE UU. De lo que no cabe duda es de que tendrá que acometer tareas descomunales que su predecesor no ha resuelto y que llevan mucho tiempo estancadas. Entre ellas, fomentar activamente el ecumenismo de las iglesias cristianas, implantar la colegialidad entre el Papa y los obispos así como esa descentralización de la dirección de la Iglesia y garantizar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres dentro de la Iglesia.

Traducción de News Clips

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 19 de abril de 2005.

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