La calidad del semen de los españoles bajó un 25% desde 1986

Un estudio revela una caída en la concentración de espermatozoides

La calidad del semen de los hombres españoles ha descendido más de un 25% en la última década, según un estudio de la Clínica Tambre de Madrid que ha comparado 16.000 muestras recogidas entre 1986-1996 y 1997-2004. Los análisis demuestran un descenso significativo en el recuento de espermatozoides adecuados para la reproducción humana. El estudio examina su concentración, movilidad y morfología.

La responsable de Andrología de la Clínica Tambre, Rocío Núñez, explica que los motivos de ese descenso son aún desconocidos. El estudio se presentó ayer en el Congreso Nacional de Andrología en A Coruña. En el primer periodo estudiado, se contabilizaron 244 millones de espermatozoides móviles por eyaculación, mientras que en el segundo sólo 183 millones, un 25% menos.

El informe de la Clínica Tambre ha tenido en cuenta la concentración de espermatozoides, su movilidad y su morfología. "Junto a la movilidad, en las muestras recogidas también se encuentra un elevado número de espermatozoides anormales o con formas inadecuadas que limitan la penetración en el óvulo y añaden un problema más a la fecundación", señala Núñez. Según la responsable del estudio, las muestras se obtuvieron tanto de pacientes fecundos como estériles.

Un 1% menos al año

"La evidencia de pérdida en la capacidad reproductora ya se puso de manifiesto en un estudio internacional de 1974, y en 1999 un informe más pormenorizado demostró que en los países industrializados la calidad del semen desciende un 1% cada año", dice Núñez.

En los análisis internacionales se apunta como posible causa la influencia del estrés o de la alimentación, pero no existen estudios fiables al respecto. Tampoco se han confirmado otras hipótesis sobre grupos de población, como la que apunta como causantes a sustancias pesticidas que afectan a varones de determinadas regiones.

No obstante, los valores registrados en el estudio español se mantienen dentro de la normalidad según el baremo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indica que cada eyaculación debe tener un volumen superior a los 2 mililitros, con una concentración de espermatozoides mayor a 20 millones por mililitro; la concentración total debe superar los 40 millones; además, un 25% de espermatozoides debe tener una movilidad adecuada.

Núñez no plantea ninguna medida de prevención para preservar la calidad del semen, aunque recomienda un patrón de vida sano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de abril de 2005.

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