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Elecciones en el PaísVasco

El Partido Popular se queda sin el liderazgo de la oposición y cae en las tres provincias

La representación de los populares, encabezados por María San Gil, disminuye cuatro escaños

El Partido Popular perdió ayer el liderazgo de la oposición, que le arrebató el PSE-EE, al obtener 15 escaños, cuatro parlamentarios menos que en las elecciones de 2001. Se confirmó de nuevo la regla según la cual el partido que gobierna en Madrid logra en Euskadi una superioridad sobre el primer partido de la oposición. La tendencia a la baja que ya apuntaba el PP en las elecciones municipales y se repitió en las generales del año pasado se confirmó con los resultados obtenidos en los comicios de ayer. Los populares, liderados por María San Gil, han perdido representación en las tres provincias.

La pérdida de cuatro parlamentarios ratifica el retroceso de las posiciones de los populares, que se extiende de forma constante en las tres provincias. En Álava, la provincia cuyas instituciones gobierna el PP, éste experimenta una caída de dos escaños: de nueve pasa a siete, mientras que en Vizcaya de seis retrocede a cinco. En Guipúzcoa, con tres escaños, pierde un puesto en la Cámara de Vitoria. Respecto a los comicios de 2001, el partido que encabeza María San Gil ha sufrido una bajada de 118.000 sufragios en el conjunto de la comunidad autónoma.

Asimismo, el descenso del PP se corresponde con el alza socialista y confirma que los votos de ambos partidos constitucionalistas tienen un comportamiento de vasos comunicantes. De hecho, los cinco parlamentarios que ganan los socialistas en estos comicios, coinciden con la cifra que pierden los populares.

La líder del PP, María San Gil, mostró ayer un optimismo contenido respecto a estos resultados. "Nos auguraban una caída en picado. Pero hemos consolidado un espacio, y nuestro proyecto de convivencia es absolutamente vigente", declaró. San Gil destacó también que, según los resultados de ayer, "somos más constitucionalistas que nacionalistas".

A continuación, la responsable del PP tuvo durísimas palabras para el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien llegó a responsabilizar de que ETA-Batasuna haya salido reforzada y haya obtenido dos escaños más. "Creíamos que por vez primera en la historia, ETA-Batasuna no iba a formar parte del Parlamento", dijo. "Por la desidia, la dejadez y la falta de responsabilidad del presidente Zapatero vamos a tener que padecer más a una ETA-Batasuna reforzada", añadió.

San Gil consideró "desolador" que, a partir de ahora, "la llave" de la vida política la tenga ETA-Batasuna. "Es desolador que sepamos que quienes van a inclinar la balanza en uno u otro sentido van a ser los representantes de ETA-Batasuna, aunque ahora se llamen comunistas de las tierras vascas. Y eso es responsabilidad del señor Zapatero", insistió.

El Partido Popular se consolida como la tercera fuerza vasca, ratificando así la tendencia a la baja ya apuntada en las elecciones municipales de 2003 y las generales de marzo del pasado año. Pierde así, a expensas de los socialistas que les han desplazado del segundo puesto, su condición de primer partido de la oposición que han disfrutado estos cuatro años; una posición privilegiada para realizar el marcaje crítico al Gobierno.

Voto de castigo

La pérdida del liderazgo de la oposición por parte de los populares ratifica también la tendencia mantenida hasta ahora, según la cual el partido que gobierna en Madrid tiene una superioridad electoral sobre el primer partido de la oposición en el ámbito estatal. El PP no ha escapado de esta regla además de acusar, con toda seguridad, un voto de castigo por la tensión política ambiental que se acumuló durante los años de Gobierno de Aznar y que ha disminuido desde que Zapatero está en La Moncloa.

Además, la estrategia de separación de las políticas de los dos partidos constitucionalistas, defendida por el PSE-EE, especialmente desde que desplazaron de la secretaría general a su defensor, Nicolás Redondo Terreros, ha resultado muy beneficiosa para defensores del socialismo vasquista, mientras ha perjudicado claramente al Partido Popular, que en esta campaña se ha proclamado el "único constitucionalista", como ha reiterado su candidata a lehendakari. San Gil ha pedido el voto a los militantes socialistas descontentos con la tendencia de su partido.

La pérdida de apoyos de los populares, que han cuestionado muy críticamente la estrategia de Zapatero en busca de un acuerdo entre todos los vascos, les deja más solos en la defensa del actual Estatuto y les sitúa en una difícil posición de aislamiento político que ya han tenido en su discurso de campaña, al distanciarse de los socialistas proclamándose los "únicos constitucionalistas".

María San Gil no ha concitado el rechazo social que despertó su predecesor hace cuatro años, Jaime Mayor Oreja, al promoverse como lehendakari alternativo.La iniciativa provocó el efecto contrario: la movilización del nacionalismo en apoyo de Ibarretxe.El ex candidato popular mantendrá, sin embargo, el récord de haber obtenido el mejor resultado de su partido en unas autonómicas. Pero ayer no se encontraba en el País Vasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de abril de 2005