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Blair promete una economía fuerte al presentar su programa para una tercera victoria electoral

El Partido Laborista no descarta una subida de impuestos, pero congela el de la renta

Tony Blair presentó ayer, rodeado de su Gabinete, su último programa electoral al frente del Partido Laborista. Un programa que sitúa la estabilidad económica en el centro de una oferta electoral que da prioridad a la educación y la seguridad ciudadana y que sigue la corriente de los conservadores en materia de inmigración, aunque descarta la imposición de cuotas. El primer ministro británico definió el programa como "la quintaesencia del Nuevo Laborismo", y, aunque dio garantías de que no subirá el impuesto sobre la renta, no descartó el alza de otros impuestos.

Los conservadores se han inclinado por un programa electoral muy sintético, de corta extensión y condensado en sus principales propuestas en sus áreas prioritarias. Los laboristas han elegido lo contrario: un programa electoral -Manifiesto, le llaman en la política británica- denso y con decenas sino centenares de compromisos concretos.

En sus palabras introductorias, leídas de manera compartida por Tony Blair y otros miembros del Gabinete, el primer ministro y candidato laborista puso "en el corazón" de su programa el compromiso de velar por "una economía fuerte". "Este programa tiene políticas específicas, costeadas y detalladas. Éstas representan, en base a una economía fuerte e inversiones en los servicios públicos, una radical aceleración del cambio", proclamó. "Es", definió, "la quintaesencia del Nuevo Laborismo".

Frente a las críticas lanzadas ayer mismo por el líder de la oposición conservadora, Michael Howard, de que el programa laborista es "más de lo mismo" y que llevaría sin remedio a una subida de impuestos, Blair y el ministro del Tesoro, Gordon Brown, aseguraron que todas las propuestas electorales tienen ya un respaldo presupuestario. Pero aunque garantizó que no subirá el impuesto sobre la renta, dejó abierta la puerta a otras subidas fiscales. Esta es una síntesis de las principales propuestas electorales del Partido Laborista.

- Fiscalidad y Economía. Prolongación del escenario macroeconómico y los planes de inversión en los servicios públicos. El salario mínimo se elevará a 5,05 libras por hora (7,40 euros al cambio actual) y 5,35 libras en octubre de 2006 (7,84 euros). No subirá en la próxima legislatura el tipo base ni el tipo máximo del impuesto sobre la renta. No se extenderá el impuesto sobre el valor añadido (IVA) a alimentación, ropa, libros, periódicos y viajes en transportes públicos. Habrá rebajas fiscales enfocadas a la familia y el trabajo. Se propone elevar hasta el 80% la tasa de empleo y que los autobuses urbanos resulten gratuitos para las personas mayores de 60 años.

- Educación. "La educación sigue siendo nuestra prioridad número uno", proclaman los laboristas. Objetivo: "Ajustar nuestro sistema educativo a las necesidades individuales de los alumnos". Seguirá aumentado el porcentaje del producto interior bruto (PIB) dedicado a Educación y se garantiza que cada escuela incrementará el dinero público que recibe por alumno. Las escuelas que ofrezcan mejores resultados tendrán más independencia para decidir cómo emplean sus recursos. Las escuelas primarias de más éxito se podrán convertir en escuelas fundación. Se promoverá la especialización de las escuelas secundarias.

- Seguridad. Un equipo de policías de barrio en cada comunidad. 340 millones de libras al año para elevar de 4.600 a 24.000 el número de oficiales de apoyo a la comunidad y el traslado a primera línea de 12.000 agentes. Más poderes a la policía para enfrentarse al gamberrismo y la reforma de la ayuda legal para favorecer a las víctimas.

- Inmigración. La economía británica tiene vacantes en la actualidad 600.000 puestos de trabajo y los inmigrantes contribuyen entre el 10% y el 15% al crecimiento económico del Reino Unido, según sostiene el Manifiesto laborista. Pero las propuestas están en la línea de "inmigración ordenada" que defienden los tories, aunque sin cuotas: sistema australiano de puntos para valorar las peticiones de permiso de trabajo, exámenes de inglés para quienes quieran residir de modo permanente, carné de identidad para quienes estén más de tres meses en el país. Los empresarios pagarán 2.000 libras (casi 3.000 euros) por cada inmigrante ilegal contratado.

- Sanidad. Sanidad gratuita para todos. La inversión en el sistema público de salud se triplicará para el año 2008 (respecto a 1997). Más doctores, más enfermeras, más dentistas. Los laboristas se comprometen a que la espera para someterse a una operación sea inferior a 18 semanas. 100 nuevos grandes hospitales para el año 2010. Entre el 10% y el 15% de las operaciones se harán en el sector privado con cargo al Estado en las áreas de mayor demanda. Más tratamientos de cáncer en casa. Prohibición de fumar en espacios públicos cerrados y en locales en los que se sirva comida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de abril de 2005