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ESCENA

Amestoy abre el Nuevo Pequeño Teatro Gran Vía

La comedia Rondó para dos mujeres y dos hombres, escrita por Ignacio Amestoy, premio Nacional de Teatro, inaugura una nueva sala en la Gran Vía, que sigue fraguando su apodo de "Broadway madrileño", por la abundancia de escenarios con espectáculos musicales. Pero en esta ocasión el ritmo de la palabra es el protagonista del montaje. A semejanza de otros teatros madrileños que han desdoblado sus espacios (María Guerrero, Nuevo Teatro Alcalá), el Gran Vía (en el número 66 de esta céntrica calle) mantendrá dos espectáculos y dos salas. Así, los componentes de La Cubana, que representan Mamá quiero ser famoso, compartirán ubicación con el elenco de Rondó para dos mujeres y dos hombres.

El Pequeño Teatro Gran Vía, que tiene un aforo de 300 localidades, estará destinado en exclusiva a obras de autores españoles vivos. "Tenemos el compromiso de dedicar un espacio a los autores contemporáneos de habla hispana", aseguran los empresarios Enrique Salaberría y Pablo Larguía, responsables de la nueva sala teatral.

"Hay seis generaciones de autores españoles que no suben a escena si no es en salas alternativas, en un régimen de casi autoexplota-ción", resaltó el escritor Ignacio Amestoy en la presentación de su obra, y reclamó un mayor apoyo de las administraciones públicas. Según Amestoy, su nueva obra es "una reflexión en clave de humor sobre la mujer del siglo XXI, que ha conseguido igualdad legal, pero sigue luchando por la igualdad real".

Rondó para dos mujeres y dos hombres, dirigida por Paco Vidal, está interpretada por los españoles Chusa Barberó, Rosa Mariscal, Diego Martín (Aquí no hay quien viva) y Roberto Ibáñez.

El argumento -que aborda las rivalidades profesionales y personales- parte de las actividades de un cuarteto de cuerda, cuyo segundo violín debe ser sustituido. La representante del grupo (Barberó), le ofrece el puesto a Sara (Mariscal), quien años había dejado una prometedora carrera para casarse con un financiero (Martín). El nombramiento provoca los celos del primer violín (Ibáñez).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de marzo de 2005