Reportaje:

Entre la pintura y la obra gráfica

Una exposición descubre la técnica de la mixografía a través de la obra de Nágel, Valdés y artistas americanos

Juan Ignacio y Miguel García-Velilla descubrieron hace tres años una mixografía del histórico del pop norteamericano Tom Wesselmann en la Feria de Chicago y decidieron de inmediato que tenían que mostrar las posibilidades que ofrece esa novedosa técnica en Altxerri, su galería de San Sebastián. "Nos llamó mucho la atención porque permite hacer obra múltiple con texturas y calidades diferentes de cualquier trabajo original. Así que pensamos en que sería interesante organizar una exposición para quienes se dedican al arte seriado", afirma Juan Ignacio.

El proyecto ha estado en la recámara, hasta que ayer vio la luz con la inauguración de Gráfica original contemporánea, una muestra que reúne 36 trabajos de artistas como Andrés Nagel, Manolo Valdés, Palladino y algunos de los grandes autores norteamericanos contemporáneos. Entre ellos, el propio Wesselmann, recientemente fallecido; Alex Katz, pintor clave del nuevo realismo americano de los años sesenta que ahora expone en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga o el artista conceptual Josh Kosuth.

"La mixografía permite que una obra seriada tenga su carácter único"

Casi todas las técnicas gráficas están representadas en las paredes de Altxerri, desde las serigrafías hasta las litografías o los grabados y además en distintos soportes -placa metálica, cartones, lino, piedra...-. Pero la exposición pivota sobre la mixografía, la forma de arte gráfico que más se asemeja a la pintura. Sus inventores, los dueños del taller Remba de Los Ángeles -únicos que ofrecen a los artistas la posibilidad de multiplicar sus obras a través de esta técnica- combinan diferentes técnicas y el uso de una superficie de apoyo plana para imprimir así relieves y texturas en una sóla placa. "Las mixografías se realizan con una plancha de cobre fundido que se entinta y a la que se añade pulpa de papel, antes de ser introducida una sola vez en la prensa", explican en Internet. "El artista hace su obra en cualquier soporte y ellos le hacen como si fuera una mascarilla, con pasta de papel en suspensión, que recoge hasta el más mínimo detalle", simplifica García Velilla. El resultado es asombroso", continúa. "Si no ves que está numerado y te fijas en la rebaba del cartón podrías pensar que esa obra del histórico del pop Ruscha [la recreación de un plano de Hollywood] está hecha en pidra. Se ha reproducido hasta el más mínimo detalle y el tacto es el de una roca".

Destacados artistas americanos y europeos se han interesado en los últimos años por la mixografía. Desde Nágel, que presenta cuatro piezas en San Sebastián, al valenciano Manolo Valdés, H. Frankenthaler, R. Motherwell o Larry Rivers, el pintor y músico de jazz, que presenta en Altxerri el retrato pop de una mujer tomando el sol en una hamaca. Y es que, a diferencia del grabado, permite que una obra seriada pueda tener también su carácter único. Las mixografías de Kosuth -en las que imprime textos de Nietzche- tienen por ejemplo su singularidad en los fósiles incrustados en las piedras que utiliza como soporte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de marzo de 2005.