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Reportaje:FÚTBOL | 26ª jornada de Liga

Ayala y la vuelta al orden

El Sevilla mide la metamorfosis de un Valencia que juega "más junto" y apuesta por el balón

Día a día, el Valencia recupera sus antiguas costumbres. Si el encuentro contra el Betis supuso el regreso de Cañizares, Ayala y Carboni, tres columnas defensivas en los cursos de Rafa Benítez, el nuevo técnico, Antonio López, rescató ayer del baúl otro viejo hábito: los entrenamientos tácticos.

Mientras Claudio Ranieri mandaba a sus jugadores correr sin balón para potenciar el aspecto físico, López juntó a sus defensas y ensayó una situación real. Simuló cómo debe detener hoy el Valencia el ataque del Sevilla. Ante una línea de cuatro defensores, situó a Aimar, Xisco y Corradi en el papel de Jesuli, Antoñito y Baptista. Es decir, dos jugadores técnicos y uno de potencia. Y ensayó la manera de frenar cada movimiento, la presión, las llegadas desde la segunda línea... Ranieri no utilizó en ocho meses un ejercicio como ése. López, en cambio, apuesta por una defensa "en zona" y por potenciar "el uso del vídeo y de la pizarra".

Los futbolistas han asimilado de inmediato unos métodos que ya conocían. Y que echaban de menos ante el caos de Ranieri, que en 24 jornadas de Liga no repitió ni una sola vez la alineación titular. Así lo resumió Ayala: "Ha llegado un hombre [López] que conoce al grupo y sabe lo que cada uno puede dar. Jugamos un partido como los que estábamos acostumbrados a hacer. Con Ranieri, entrábamos al campo con ilusión por ganar, pero sinceramente no se podía. Lo intentábamos, nos dejábamos todo, terminábamos muertos... Pero esas carreras eran inútiles porque no llegábamos a presionar bien. Si uno iba a presionar, el otro se quedaba atrás y había mucha descoordinación".

Casualidad o no, el orden regresó el día en que Ayala volvía al equipo tras un mes de baja por una fisura en una costilla. Antes había estado medio curso lesionado por una rotura de menisco. En total, el argentino, de 31 años, sólo ha disputado cuatro partidos ligueros. Pero López le situó, sin dudarlo, en el eje de la zaga nada más recibir el alta médica.

"¿Ayala? Diez puntos", aseguró ayer el técnico sobre el central. "Cada entrenador tiene su manera de pensar. Ranieri creía que tenía que jugar con distinto sistema porque, si no, le iban a conocer y todos nos iban a ganar. Pero los resultados no llegaban y nos desmotivamos", reconoció Ayala. ¿Qué cambió con López? "Hay algo que pasó contra el Betis. Es como si el equipo se hubiera encontrado con más energía de repente. Se ordenó. Tratamos de estar más juntos, que es lo que nos hizo fuertes estos años: estar juntos y salir todos adelante. Ahora ha vuelto el Valencia. Es lo que sabemos hacer, jugar así".

Junto a Ayala, también regresaron Carboni y Cañizares. López justificó el cambio de portero por la experiencia del internacional y el lunes dio explicaciones a Palop por su suplencia. El cordobés apostó por un equipo muy similar al de Benítez "porque era el que más conocía". Ayer dejó claro otra diferencia sustancial con Ranieri: la apuesta por el balón. "Lo que más importa es la pelota. Cuando la tenemos y cuando no para recuperarla. Quiero un equipo con personalidad, que juegue siempre igual, fuera o en casa. No soy partidario de los cambios", afirmó, afónico, tras el entrenamiento. Forzó la voz para esquivar las comparaciones con Benítez después de que el último año las relaciones entre ambos se deterioraran: "No, no me ha llamado. Es la pregunta que me hace todo el mundo. Tampoco lo esperaba. Estoy muy cansado de esta historia. Es una etapa que se acabó. He tenido una trayectoria de tres años aquí y cuando he tenido que decir las cosas con dureza lo he hecho. Por eso no me creo el más grande. Sigo siendo el mismo".

El Sevilla, precisamente el equipo en el que López se formó como futbolista en sus categorías inferiores, mide hoy la metamorfosis del Valencia. Joaquín Caparrós recupera a Sergio Ramos y ha dejado fuera a Makukula por decisión técnica para un choque entre rivales directos por la Liga de Campeones y que guarda un recuerdo especial. Hace nueve meses, el Valencia ganó la Liga en el estadio Sánchez Pizjuán (0-2). Con López en el banquillo, al lado de Benítez, y un equipo ordenado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de marzo de 2005