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Reportaje:FÚTBOL | 26ª jornada de Liga

El Betis al fin tiene delantera

Los brasileños Edu y Oliveira se han convertido con sus goles en el máximo valor del conjunto sevillano, tras una década de atacantes fracasados

El Betis siempre ha querido que se le identifique con el fútbol alegre. La mayor alegría en el fútbol la suponen los goles y de esos no ha andado nada más que regular en el pasado reciente. Los registros del equipo de Heliópolis de las diez últimas temporadas demuestran lo mucho que ha invertido el Betis -a veces con cabeza, otras como si ésta se le hubiera ido- para acabar con tan fundamental carencia. Los brasileños Oliveira y Edu, con 15 y ocho goles

respectivamente en lo que va de Liga, quieren convertirse en la delantera que los béticos tan sólo pudieron soñar durante una larga década.

Desde el curso 1994-1995, se han vestido con la camiseta verdiblanca arietes y segundos puntas de todos los pelajes: Sabas, Alfonso, Pier, Oli, Jacques, Amato, Dani, João Tomás, Gastón Casas o Palermo. Con la excepción de los 25 tantos de Alfonso, la decena de Finidi y los nueve de Pier en la temporada 1996-1997, el problema del gol nunca desapareció del todo. Llorenç Serra Ferrer llegó al Betis en verano con una petición muy concreta: alguien que supiera convertir en gol casi cualquier pelota que cayera en el radio de acción de sus piernas y otro más que encontrara los huecos de las defensas por los que meter bien el balón o él mismo.

La directiva bética aprovechó el ninguneo que sufría Oliveira en el Valencia y lo fichó. Ya lo había intentado el año anterior, pero el agente del brasileño le empaquetó a Valencia cuando el club sevillano preparaba ya su presentación. Edu se incorporó al equipo a ultimísima hora y después de que cesaran los rumores sobre su incorporación al Barcelona. Edu no quería de ninguna de las maneras jugar en Segunda con el Celta y celebró su fichaje con el Betis con tanta exageración que hasta el presidente del Betis, Manuel Ruiz de Lopera, no pudo evitar el chiste: "Parece que se haya criado en Heliópolis y que venga de las categorías inferiores del club".

La contribución de Oliveira y Edu al juego verdiblanco es mucho más importante que sus goles. La eficacia de los brasileños consiguió diluir el fracaso del experimento táctico de Serra Ferrer en las primeras jornadas. El técnico balear dibujó un equipo de dos líneas de cuatro con pivote y ariete únicos. Edu estaba más escorado a la izquierda de lo que gusta y el desbarajuste táctico en el que vivía el equipo no producía jugadas capaces de hacer rentable la velocidad de Oliveira. Edu marcó el único tanto de su equipo en la humillante victoria del Espanyol (1-4) en Heliópolis en la segunda jornada de Liga y Oliveira se estrenó a domicilio contra el Deportivo (1-1), en la quinta.

Serra Ferrer habló con sus futbolistas y cambió el dibujo a algo que les resultara más familiar y fácil de asimilar: jugar por detrás del balón para percutir al contraataque. Edu obtuvo mucha libertad de movimientos y Oliveira empezó a ser dañino una y otra vez con sus arrancadas poderosas desde la izquierda. La victoria en Sevilla sobre el Barça (2-1) encumbró a la pareja, que además de marcar los goles dieron una lección de contraataque.

Oliveira parece haber perdido frescura, pero su hambre de gol sigue intacta e, incluso, espoleada después de su reciente convocatoria con la selección de su país. Edu no ha perdido ni un gramo de su clase, aunque también se percibe una ralentización en sus puñaladas.

Pero les siguen gustando las defensas adelantadas o sin el pestillo bien echado. Al Real Madrid ya le mordieron en la primera vuelta en Sevilla con un gol marca de la casa. Esta noche, martillarán la banda derecha madridista. El Betis parece haber encontrado lo que tanto buscó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de marzo de 2005