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EL TEMPORAL EN ANDALUCÍA

El temporal de nieve bloquea en las carreteras de Granada y Jaén a más de 2.500 personas

Una nevada de más de 12 horas colapsó las autovías A-92 y A-44 hasta el mediodía de ayer

Autovías colapsadas, áreas de servicio repletas de viajeros y decenas de pueblos incomunicados. Ese fue el resultado de la intensa nevada caída ayer en las provincias de Granada, Jaén y Almería. Las dos primeras fueron las más afectadas por el corte de sus principales carreteras. Unas 2.500 personas pasaron la noche en comedores y habitaciones de varios hoteles de carretera y gasolineras de la A-44 (Bailén-Motril) y la A-92. Otros no pudieron acceder hasta ellas al quedar atrapados en sus coches, donde fueron atendidos por la Guardia Civil, que no restituyó el tráfico hasta las 12.00 de ayer.

Uno de los puntos donde la nevada provocó mayores problemas fue la A-92 entre Baza y el Puerto de la Mora (a unos 15 kilómetros de Granada). Desde la noche del lunes hasta el mediodía de ayer, cientos de vehículos se vieron atrapados en esta carretera por las abundantes precipitaciones que cayeron de forma ininterrumpida durante más de doce horas. En las cercanías de Guadix y entre Purullena y Diezma la situación fue peor y, de madrugada, tuvieron que actuar los ayuntamientos improvisando lugares para que los viajeros pasaran la noche debido al colapso, agravado en esa zona por la acumulación de camiones que dificultaron el acceso de las máquinas quitanieve.

Durante la pasada madrugada, la Guardia Civil ordenó a los camiones la retirada hacia uno de los carriles de la autovía, de tal forma que los vehículos ligeros pudieran avanzar hasta las áreas de servicio. Cientos de personas pasaron la noche en la zona del cruce de Darro, en Purullena y en Diezma. En el área de servicio de Los Abades, en las cercanías de Guadix, unas 2.000 personas durmieron en sus comedores y salones de boda mientras la Cruz Roja les proporcionaba mantas y bebidas calientes. Los que no cupieron en ese hotel de carretera, (unos 100) durmieron en el salón de plenos del Ayuntamiento de Guadix.

En la A-44, a ambos lados del puerto del Carretero (que se para las provincias de Granada y Jaén), se repitió la situación. Decenas de vehículos quedaron atrapados mientras otros eran desviados hacia gasolineras y áreas de servicio debido al corte de la autovía entre Campotéjar (Granada) y Campillo de Arenas (Jaén). En el hotel la Nava, a la altura de la salida de Iznalloz (Granada), durmieron unas 400 personas. Los agentes impidieron a otros muchos viajeros que prosiguieran en dirección a Granada a las afueras de Jaén.

En esa provincia se cortaron un total de 18 carreteras hasta el mediodía de ayer y en otras nueve eran necesarias las cadenas. Las más afectadas, aparte de la A-44, fueron las autonómicas A-301 La Carolina-Guadix; la A-319, en el Puerto de las Palomas; la A-324, en Huelma; y numerosas vías de la red secundaria y local.

Como consecuencia del temporal, varios núcleos de población permanecieron incomunicados durante buena parte del día. En Granada, la nevada cortó las carreteras de acceso a Ferreira, Huéscar, Campotéjar, Guadahortuna, Montejícar, Iznalloz y Zújar, según la subdelegación del Gobierno, y en otras poblaciones como Domingo Pérez o Montillana, se fue la luz. En Jaén, algunas aldeas de la Sierra de Segura (especialmente en los municipios de Santiago-Pontones y Segura de la Sierra) y otros núcleos en los municipios de Huelma, Frailes, Cambil y Pozo Alcón permanecieron aislados por tierra durante varias horas. En varios municipios de ambas provincias como Baza o Iznajar, los colegios permanecieron cerrados y en otros muchos, el absentismo escolar se disparó.

En Almería otras siete carreteras permanecieron cortadas y nueve más, tanto de la red principal como de la secundaria, presentaron serios problemas por la nieve acumulada. Las más afectadas eran las que daban acceso a pueblos como Bayárcal, Escúllar, Ohanes, Oria, Macael, Senés y Vélez Blanco. En Ohanes, donde hacía más de 30 años que no nevaba, la nieve llegó hasta los 50 centímetros de altura. En otras localidades como Abla, donde ha nevado durante tres días consecutivos, sus vecinos se pertrechaban de provisiones por si el temporal se prolongara por más tiempo.

El jefe en funciones de Protección Civil en Almería, Emilio Magaña, confirmó que las tres administraciones colaboraron en el despeje de las vías. "Nos han llamado desde municipios como Albanchez o Chercos. Y también lo ha hecho una familia que estaba en un cortijo de la vertiente sur de Sierra Alhamilla por estar incomunicados. Estudiamos la posibilidad de sacarlos de allí", explicó Magaña.

El temporal afectó también a varias carreteras de la provincia de Cádiz. Las precipitaciones provocaron problemas en la Sierra de Grazalema, donde la Guardia Civil de Tráfico obligó a circular con cadenas por la presencia de varios centímetros de nieve. Otros contratiempos se localizaron en la carretera CAP-2134, que une Chiclana con la playa de la Barrosa. Tuvo que ser cortada a la circulación por encontrarse completamente anegada. En las cercanías de Antequera (Málaga) hubo que cortar el lunes dos carreteras e impedir el tráfico de vehículos pesados a la A-45 por la nieve, pero toda la red viaria de la provincia se reabrió en la mañana de ayer.

El transporte ferroviario y el marítimo también sufrieron las inclemencias meteorológicas. Los trenes que circulan entre Almería, Jaén y Granada, tuvieron que suspenderse hasta pasadas las 12.00. La nieve impidió su paso entre las estaciones de Jódar (Jaén) y Moreda (Granada) desde las 7.30 hasta pasado el mediodía, y lo mismo ocurrió con la línea que une Almería con Granada y Sevilla. En el mar, el ferry Almería-Nador (Marruecos) que tenía prevista su salida a las 10.00 no pudo zarpar porque éste último puerto permanecía cerrado. En el barco estaba previsto que viajaran alrededor de 225 pasajeros y 45 vehículos. En Algeciras los vientos alcanzaron rachas de hasta 80 kilómetros por hora que mantuvieron cortado por segundo día consecutivo el tráfico marítimo con Ceuta, y en

Cádiz, la flota pesquera permaneció amarrada.

En esa misma provincia, el agua caída desde el sábado provocó el desalojo de varias viviendas del casco antiguo de la capital, donde se produjeron numerosas filtraciones y grietas en la estructuras de algunos inmuebles que debieron ser apuntalados. La lluvia produjo también una avería en un transformador de la calle García de Sola que dejó sin luz durante unas 20 horas a unos 300 vecinos de la zona. Los bomberos no dieron abasto durante todo el día, realizando más de 500 salidas en 24 horas por inundaciones de garajes, bajos comerciales y viviendas.

El Ayuntamiento de Sevilla decidió cortar a mediodía cuatro palmeras de la Plaza Nueva, donde se ubica la sede del gobierno municipal, después de que el lunes se cayera sin causar daños, otro de estos árboles a causa del fuerte viento. Esta es la segunda palmera que se cae este invierno en la Plaza Nueva, terminal de más de una decena de líneas de autobuses urbanos, por lo que los bomberos cortaron ayer otras cuatro que presentaban riesgo de caída. El Ayuntamiento tiene previsto podar en las próximas horas todos los árboles de la plaza para evitar caídas de ramas y posibles accidentes.

Según fuentes municipales, los árboles se replantarán después de Semana Santa y siguiendo un proyecto que le dará un aspecto "más diáfano". La caída de la primera palmera obligó a cerrar al tráfico la avenida de la Constitución el lunes. Esa vía no recuperó la normalidad hasta ayer por la tarde. De las cuatro calzadas que rodean la plaza, sólo funcionó un carril durante toda la mañana de ayer para permitir el paso de la calle Zaragoza a Méndez Núñez.

Información elaborada por F. P. Monguió, M. J. López, R. Troyano, R. Rincón, G. Donaire y M. Altozano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de marzo de 2005