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La policía de Kansas detiene a un asesino en serie después de 31 años

Rader enviaba cartas a la policía y a la prensa

Dennis Rader, un hombre de 59 años que mató a una decena de personas en los años 70 y a otras dos en 1985 y 1991, fue detenido el viernes por la policía de Kansas. Rader había escrito a la policía y a los periódicos para reivindicar sus primeros asesinatos, pero luego se mantuvo en silencio hasta marzo de 2004.

El jefe de policía de Wichita, de donde son la mayoría de las víctimas, recibió ayer un aplauso de los que se congregaron -entre ellos, familiares de los muertos y decenas de policías- para celebrar la noticia: "BTK ha sido detenido", dijo Norman Williams.

Rader acuñó personalmente las siglas BTK -primeras letras en inglés de "atar, torturar, matar", su modus operandi- y las utilizó como firma de las cartas dirigidas a la policía y los medios. "Las víctimas cuyas voces fueron brutalmente silenciadas por la maldad de este hombre serán escuchadas de nuevo", dijo Phill Kline, responsable de Justicia de Kansas.

Como tantos asesinos en serie, Rader -un funcionario municipal de Park City, cerca de Wichita- liquidaba fríamente a sus víctimas pero no podía soportar el anonimato. "¿A cuántos tendré que matar antes de conseguir que mi nombre salga en el periódico o consiga algo de atención nacional?", dijo en una de las cartas enviadas a un diario. BTK se estrenó en 1974 estrangulando a una pareja y sus dos hijos. En los cinco años siguientes aterrorizó a Wichita con la muerte de seis mujeres, también estranguladas. De todo ello mantuvo informados a policías y periodistas, dando detalles de los asesinatos, pero a partir de 1979, no se recibieron mas cartas de BTK.

En marzo del año pasado, la pesadilla volvió: Rader escribió una carta a un diario reclamando la autoría de un asesinato cometido en 1986. Como prueba incluyó fotos del cuerpo muerto. Desde entonces, envió otras ocho misivas a los medios y la policía, y tres paquetes con joyas de las mujeres y con otro carné de conducir de una mujer asesinada en 1991.

Un ciudadano normal

Gracias a estas comunicaciones y a técnicas de identificación mediante ADN, la policía ha sido capaz de detenerle, según las autoridades de Kansas. Rader pasaba por ser un ciudadano normal, según las informaciones de los medios locales: vivía con su mujer -los dos hijos son ya mayores-, era instructor de jóvenes exploradores y un activo miembro de la iglesia luterana. El detenido, pendiente de juicio, no podrá ser condenado a muerte porque su último asesinato lo cometió antes de 1994, el año en el que la pena máxima se reinstauró en Kansas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de febrero de 2005