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Reportaje:

Una pluma, un tintero y una vela

Una exposición sobre Miguel de Cervantes recorrerá 17 municipios de la provincia de Sevilla a lo largo de 2005

Tras la muerte de sus abuelos paternos, Miguel de Cervantes y su familia se establecieron en Sevilla. Miguel tenía 18 años y continuó sus estudios con los jesuitas sevillanos, donde tuvo como maestro al padre Acevedo, autor de comedias que eran representadas por los alumnos.

Fue en Sevilla donde Cervantes comenzó a escribir sus primeras piezas dramáticas, iniciándose, así, en un género literario con el que, ya adulto, soñó ganar fama y dinero. Sin embargo, en el teatro cosechó, sobre todo, fracasos. Y la que había sido una juventud dulce en Sevilla se convirtió, pasados los años, en el rosario de tribulaciones que sufrió en su trabajo como recaudador. Sevilla fue, pues, territorio de luces y sombras en la vida de Cervantes. La Diputación de Sevilla ha organizado, a través de Turismo de la Provincia, una muestra itinerante con el fin de conmemorar el cuarto centenario de la publicación del Quijote.

La exposición, que se titula Ruta cervantina sevillana, fue inaugurada ayer en la Casa de la Provincia (plaza del Triunfo, 1) por el presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos. La muestra recorrerá 17 municipios (Estepa, Aguadulce, Marchena, Lebrija, Mairena del Alcor, Gerena, Coria del Río, Alanís, Osuna, Utrera, Carmona, Castilblanco, La Puebla del Río, Villamanrique, Guadalcanal, Cazalla de la Sierra y Olivares) hasta finales de año. La Diputación prevé que la muestra esté abierta en la Casa de la Provincia hasta el próximo 13 de marzo.

La exposición es de breve recorrido y está fundamentada en paneles informativos. En cuatro de ellos se describe la vida de Cervantes con sus principales hitos bajo el título de Primeros años, Carrera de armas, Cautiverio de Argel y De vuelta a los caminos de España. Otros paneles informativos dan cuenta de la obra literaria del escritor. Hay incluso una recreación de su escritorio de una sencillez elocuente: pluma, tintero, vela, crucifijo y búcaro. Junto al lugar de trabajo de Cervantes, se levanta una armadura milanesa del siglo XVI para recordar su vocación guerrera. La exposición reproduce asimismo copias de algunos documentos que retratan episodios de la vida de Cervantes, como el informe hecho en Argel ante el padre redentor fray Juan Gil o una solicitud de cargo en Indias. El escritor intentó cambiar su suerte cruzando el charco, pero ni siquiera le permitieron embarcarse en esa aventura.

La otra sala de la exposición presenta cuatro paneles que recalcan los vínculos de Cervantes con Sevilla. Se trata de una selección de citas espigadas de sus obras (El Quijote, El licenciado Vidriera, Rinconete y Cortadillo, Las dos doncellas, El rufián dichoso, El coloquio de los perros, La gitanilla, La española inglesa, La ilustre fregona...). La muestra incluye asimismo un espacio audiovisual y una representación teatral sobre Rinconete y Cortadillo. Rodríguez Villalobos señaló que en la exposición "es destacable la utilización de objetos, grabados y elementos multimedia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2005