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Reportaje:LA SEGURIDAD EN LOS GRANDES EDIFICIOS

Los 'rascacielos' andaluces

Varios municipios de Almería proyectan construcciones que superarán los 100 metros de alturaLos bomberos de Sevilla denuncian que sus escaleras alcanzan un máximo de 44 metrosLa mayoría de los edificios no está obligado a cumplir la normativa estatal

Andalucía no tiene rascacielos equiparables a los que hay en Madrid. No obstante, en algunos municipios del Poniente de Almería, una zona con un fuerte crecimiento económico, se están proyectando edificios que van a superar la barrera de los 100 metros. Los edificios más altos son dos construcciones históricas como la Giralda de Sevilla (97 metros) y la Torre de la Catedral de Málaga (92 metros). La mayoría de los edificios no está obligado a cumplir la normativa estatal de 1996 por ser anteriores a esta fecha.

- ALMERÍA. Todos los grandes edificios se construyeron en la década de los setenta. En cualquier caso, ninguno sobrepasa las 12 plantas. Como botón de muestra bien pueden valer las Torres Bermejas de la Avenida de la Estación, construidas hace 33 años por el arquitecto ya desaparecido Fernando Casinello. Los bomberos no suelen utilizar los sistemas contra incendios de los edificios "porque sencillamente las comunidades de propietarios no los mantienen", según revelan fuentes municipales. En otros parques de otras ciudades existe la llamada área de prevención, que se encarga, cada cierto tiempo de revisar bocas contra incendios, columnas secas y todo tipo de instalaciones en los edificios. Los bomberos de Almería no tienen este servicio. En la actualidad, hay proyectos para erigir edificios por encima de las 30 plantas (100 metros) tanto en Almería, Roquetas de Mar como en El Ejido, si bien en este último municipio el proyecto está más avanzado.

- CÁDIZ. En la capital gaditana no hay grandes rascacielos, pero sí acumula una aglomeración de bloques de más de diez pisos de altura en algunos barrios, como La Laguna, el Paseo Marítimo, Loreto, Trille y la barriada de la Paz. Casi todos fueron construidos hace tres o cuatro décadas. Sólo los nuevos edificios, construidos recientemente en la barriada de astilleros y en los viejos cuarteles de Varela, cuentan con planes para prevenir y minimizar la devastación de un posible incendio. En Jerez, el edificio más alto de la ciudad es el conocido como Jerez 74, construido en 1974, que con 17 plantas alcanza los 70 metros de altura. Por debajo se encuentran varias construcciones entre los 50 y 60 metros repartidas por todo el municipio.

- CÓRDOBA. El edificio más alto de Córdoba, al margen de la torre de la Mezquita-Catedral, es el Hospital Provincial, construido en 1966 por la Diputación Provincial pero que hoy forma parte del complejo del Hospital Universitario Reina Sofía. Su arquitecto fue Rafael de la Hoz y está catalogado como edificio singular. En junio de 2002 se aprobó un plan de autoprotección de todo el complejo hospitalario. Este plan, según afirman fuentes del hospital, contempla unas medidas específicas en cada uno de los edificios que conforman el complejo dependiendo del perfil arquitectónico y del uso que tenga.

- GRANADA. La atalaya de San Lázaro, un edificio de viviendas terminado en 2004, es el edificio más alto de Granada. Tiene 19 plantas y una altura de 65 metros, según su conserje. En cada una de ellas hay detectores de humo y pulsadores para disparar la alarma de incendios. Todos los dispositivos están conectados a una central controlada por el conserje que indica el punto exacto del inmueble en el que se originan las llamas. La torre cuenta con dos escaleras de incendios para organizar la evacuación en caso de que sea necesario. En cada planta hay extintores, bocas de incendio y puertas herméticas para cortar el fuego. Pero algunas de ellas, según el conserje, no se cierran automáticamente y otras dejan un espacio no sellado en el umbral por donde podría entrar el humo. Carece de rociadores porque, según la promotora que lo construyó (Vallehermoso), no son necesarios en inmuebles residenciales.

- HUELVA. En Huelva los grandes edificios están localizados en la capital y, en concreto, en el casco antiguo. El más alto es el edificio XII de octubre, de 18 plantas, que tiene una altura de 50 metros y fue construido en 1971. En caso de incendio, este edificio no dispone de los suficientes elementos evacuación de un edificio moderno, hasta el punto que la evacuación de sus inquilinos resultaría extremadamente complicada si se declarase un fuego. Sólo dispone de una escalera ubicada en el patio interior. Además, la altura dificulta el acceso de los bomberos desde el exterior a partir de la undécima planta. Otro edificio destacado es el de las Torres de Parque América. Ninguno de estos dos inmuebles cumple la normativa vigente, ni podrían tener hoy por hoy licencia de ocupación, aunque sí la cumplían cuando se les otorgó en 1971.

- JAÉN. La construcción Torre de Jaén es, con sus 55 metros, el edificio civil más alto de Jaén, aunque no el techo, pues la torre de la Catedral mide 68 metros. Construido en 1958 por el arquitecto Pablo Castillo, el edificio tiene 11 plantas y un ático y consta de 41 pisos con todas las habitaciones exteriores. Los edificios más altos de la ciudad son anteriores a la aprobación de la normativa estatal de 1996, por lo que están excluidos de cualquier obligación de cumplirla. La decena de inmuebles que superan los 40 metros de altura en la capital carecen de planes de evacuación, alarmas contra incendios y, en algunos casos, de extintores y de salidas de emergencia. Los vecinos de estos bloques no están dispuestos a asumir por su cuenta las elevadas inversiones que supondrían las medidas de seguridad. Ninguno de ellos ha sufrido incendios de importancia desde su construcción.

- MÁLAGA . Excepto la torre de la Catedral, que mide 92 metros, los edificios más altos de Málaga se sitúan entre los 50 y los 60 metros de altura. La mayoría son torres de viviendas construidas en los años setenta o antes, por lo que no cumplen con la normativa actual de protección contra incendios, explica Rafael Rueda, oficial del cuerpo de bomberos de la capital. En esta situación se encuentran edificios como la torre Echeverría en la plaza Basconia, La Equitativa, y otros en La Malagueta, la prolongación de la Alameda Principal o Carretera de Cádiz, que al tratarse de viviendas, tampoco estarían obligadas por la legislación actual a contar con aspersores o con un plan de evacuación. La Catedral de Málaga y la torre tienen extintores, y actualmente se está estudiando la necesidad de instalar detectores de humo, sobre todo por el archivo.

- SEVILLA. Con sus 97 metros, la Giralda sigue siendo el edificio más alto de Sevilla. Una norma no escrita, pero que los arquitectos cumplen escrupulosamente, impide diseñar construcciones más altas que el principal símbolo de la ciudad, una torre que nació como alminar de la mezquita del siglo XII, aunque tuvo sucesivas ampliaciones hasta que en 1568 se colocó el giraldillo. Sobresalen también los 60 metros de la Torre de Los Remedios, con 18 plantas dedicadas a oficinas. Construido en 1982, el edificio no está obligado a cumplir todos los preceptos de la normativa estatal. Según denunció el pasado viernes el Sindicato Profesional de Bomberos (SPB), el Ayuntamiento aprobó en el año 2000 un plan de emergencias municipal, pero éste nunca se ha puesto en funcionamiento. Este documento recoge que la obligación de que exista un registro con los planes de protección de todos los "edificios singulares" (desde torres de viviendas a hospitales, teatros, colegios o centros comerciales), pero los bomberos aseguran que nunca se ha elaborado, por lo que advierten de que no tienen un protocolo de actuación para ninguno de estos inmuebles. Además, señalaron que la escalera más alta que tienen alcanza un máximo de 44 metros "en condiciones óptimas, que nunca se dan". En Sevilla hay alrededor de una decena de edificios que rondan esa altura.

Esta información ha sido elaborada por M. J. López Díaz, F. P. Monguió, J. Benítez, M. Planelles, M. Altozano, L. Vallellano, G. Donaire, C. Jan y R. Rincón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de febrero de 2005